Travis Birds y su viaje a “La costa de los mosquitos”

Segundo disco de Travis Birds

La cantautora madrileña se afianza en el panorama musical con su segundo trabajo discográfico. En él expone sus miedos y reflexiona sobre la naturaleza del individuo. Su último sencillo es “Tananana”.

Travis Birds nos enseña su mundo interior en su nuevo disco “La costa de los mosquitos”. Un lado salvaje que va mostrando a lo largo de las once piezas que forman el segundo álbum en su carrera musical.

La cantante madrileña establece un símil entre las obsesiones que la atormentan y los “mosquitos” que no le permiten descansar en su cabeza. Precisamente, este disco está cargado de varios géneros diferentes como el pop, el rock o el folclore latinoamericano para poder evocar sus propias emociones y personificarlas en los elementos de la naturaleza.

Uno de los adelantos que presentó antes del estreno del álbum el pasado 26 de marzo fue “Las cinco disonante”. Sin embargo, su nuevo sencillo es “Tananana” en el que, por primera vez en su trayectoria, ha compartido una composición de su puño y letra. Se trata de un dueto con el cantante argentino Kevin Johansen. Cabe destacar que con esta canción cierra la lista del disco, aunque en solitario, como regreso a su parte más espiritual. La canción recrea sonidos naturales como el agua o pájaros nocturnos. Antes había colaborado con La Pegatina, Muerdo o Tu otra bonita.

Otro de los temas que llaman la atención es “Concierto para chicharras” en el que solo se escucha el ruido que hacen los insectos por la noche en el campo, permitiendo que sea el oyente quien se imagine la letra.

Travis Birds nace hace una década tras una crisis existencial que le llevó a coquetear con la música. Así, poco a poco, en 2016 consiguió debutar con “Año X” gracias al micromecenazgo. Su nombre artístico deriva del personaje de la película “Taxi Driver” (1976) interpretado por Robert De Niro.

A finales de 2017, firmó con un sello discográfico que se interesó por ella tras ser la banda sonora de la serie española “El embarcadero” con la canción “Coyotes” . Dos años más tarde, participó en el disco “Tributo a Sabina. Ni tan joven ni tan viejo”. En este homenaje a Joaquín Sabina, su voz era la menos reconocida entre artistas de la talla de Alejandro Sanz, Amaral, Robe Iniesta o Vanesa Martín. En el caso de Travis Birds interpretó “19 días y 500 noches después” un tema escrito por Benjamín Prado quien reconstruyó los versos del cantautor ubetense.