Toy Story 4: hasta el infinito y más allá

La incertidumbre durante todos estos meses ha sido máxima. Me daba miedo lo que podría ocurrir con Toy Story 4. Por un momento pensé que Pixar iba a finiquitar la saga con una película desastrosa. Por ello, mis expectativas eran realmente bajas. No me esperaba un film asombroso, aunque sí técnicamente perfecto. Y en este aspecto no ha fallado. Pixar ha sacado pecho y ha dado una muestra del poder que tiene en el mercado de la cinematografía de animación cuidando cada detalle al milímetro dentro del ámbito visual.

Ya en su día la tercera entrega de la saga me sobraba. Todavía no la había visto y pensé lo mismo: seguramente destruirían Toy Story en conjunto. No obstante, el resultado fue otro. No cabe duda ni debate. La tercera película es la mejor de las tres primeras con un cierre perfecto. Y es entonces cuando el público pensaba que Woody, Buzz, Jessie, Slinky, Perdigón, Rex, Bo Peep, Hamm y los señores patata no volverían a reunirse nunca más. Pero Pixar sorprendió al mundo entero ampliando la saga un largometraje más.

Como muestra el tráiler de esta película de animación, Bo Peep posee uno de los roles principales junto al inconfundible sheriff. Por su parte, personajes como Jessie o Buzz han quedado relegados a un segundo plano. Asimismo, nuestros juguetes favoritos nos han regalado una nueva aventura que no va tan dirigida al público infantil, sino que incluso más a los adultos. Calma, no habrá ningún spoiler. El único adelanto que haré es que es una película realmente emotiva que cuenta con momentos de sustos, de tensión, de risa (de mucha risa) y de melancolía.

En este aspecto, me gustaría destacar un pequeño ‘fallo’ (al menos en mi opinión) respecto a sus entregas antecesoras. En los dos primeros films Andy era un niño. En la tercera película se notó el paso del tiempo: el que fuera un niño creció con nosotros al mismo tiempo y se convirtió en universitario. Recordemos que Toy Story 3 se estrenó en 2010 y que al final los juguetes acaban en manos de la adorable Bonnie. Y es entonces cuando el ‘fallito’ llega. Durante estos nueve años la niña se queda intacta, tan inocente y pequeña como cuando la vimos por primera vez en la gran pantalla.

No obstante, Toy Story 4 es una continuación inmediata al final de su largometraje anterior. En cuanto comienza podemos ver en pantalla: «Hace nueve años». En ese momento, se ve a Andy cuando era niño. Claramente esos nueve años es un diálogo evidente con el espectador para homenajear todo el periodo temporal que ha habido entre la tercera y la cuarta entrega.

En el nuevo estreno de Pixar hay que aplaudir el trabajo de Stephany Folsom como guionista y el de Josh Cooley, director veterano de la compañía, por haber recuperado con una completa maestría a los juguetes más famosos del mundo. La película recurre a los ya tradicionales temas como la amistad, el sacrificio, la lealtad o la rivalidad sin perder en ningún momento la esencia del primer film, estrenado ya en 1995 (hace 24 años).

Pixar ha logrado ponerle un broche de oro a la saga animada más famosa de la historia del cine. En la recién estrenada película se indaga en la vida de los juguetes con su nueva dueña, pero también se conoce más en profundidad al sheriff Woody. Además, nos regalan nuevos personajes, como los muñecos de la feria (Ducky y Bunny), que tienen ideas descabelladas y aportan algunas de las escenas más divertidas, el motorista de juguete Duke Caboom, con un pasado no especialmente alegre o Gabby, una muñeca que quiere conseguir su sueño.

Risas y lágrimas. Sentimientos encontrados. Eso es Toy Story 4. Una película que no dejará indiferente a nadie, ni a los fieles seguidores de la saga ni a los que se incorporen. Por su parte, Pixar ya ha confirmado que no habrá quinta parte. Por lo tanto, y esta vez sí, ésta es la clausura de la saga más mimada y querida tanto por Disney como por Pixar. Un conjunto de cuatro películas que nos han acompañado durante 24 años. Más de dos décadas en las que los espectadores pudimos ver cómo se forjaba la amistad y lo importante que son los amigos.

Creo que es un buen momento para recordar algunas de las frases más míticas de Toy Story. «Hay una serpiente en mi bota» o «Hasta el infinito y más allá» son las dos más conocidas. Sin embargo, «el gaaaanchoooo», «nos salvaste la vida, eternamente agradecidos», «yehaaaaa» o la mismísima canción «Hay un amigo en mí» pasarán de manera definitiva a la historia convirtiéndose en una leyenda del cine de animación.

Personalmente, yo he reído mucho con esta película, pero también he llorado con su final. Es posiblemente lo que nos merecíamos tras 24 años. Si tenías alguna duda sobre si verla o no, espero haberte resuelto la duda. En caso contrario, te recomiendo que vayas a verla cuanto antes y te dejes envolver por la magia y la esencia que ninguna otra película de animación tiene.

¡Hasta el infinito y más allá!

Adiós, Toy Story.

Juan Carlos Piña

Palma de Mallorca, 1996. Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual. Aficionado a tocar el piano, a la fotografía y a viajar. ¿Música? ¡Sí, gracias!

Juan Carlos Piña

Juan Carlos Piña

Palma de Mallorca, 1996. Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual. Aficionado a tocar el piano, a la fotografía y a viajar. ¿Música? ¡Sí, gracias!

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