Rulo y La Contrabanda y su gran noche final en Madrid

Rulo y la Contrabanda pusieron broche final a su semana madrileña el pasado jueves en el WiZink Center.

Con el corazón en el centro y aumentando a cada ritmo sus pulsaciones dio comienzo el último concierto en Madrid de Rulo y la Contrabanda. Y con él, latía cada uno de los corazones de sus seguidores, al rededor de cinco mil almas ansiosas por ver a los de Reinosa salir al escenario.

Y una vez que lo hicieron, la euforia se desbordó, inundando el antiguo Palacio de los Deportes. Durante algo más de dos horas Rulo y su contrabanda nos hicieron disfrutar de su rock, pero también de momentos íntimos, como el silencio compartido con el cantante al piano.

Con su Cenicienta recordamos que la vida es menos puta si le tenemos al lado y todos nos apretujamos al escuchar a solas. Venecia volvió a inundar Madrid y entre pinceladas de su último disco El Doble de tu Mitad y los anteriores, cantamos al unísono Contigo, Divididos, con invitado incluido, M, Heridas del rock and roll, etc.

Fito cambió de rol y nos llevó al blues con Mi vida contigo era un blues, y seguimos tranquis por nuestro camino que nos llevaba a lo mejor del concierto.

Carlos Raya se unió a la banda y le dieron tono a ese canto al desencanto que caracteriza La Flor, tanto la original como la última incorporada en el reciente álbum.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

No faltó, como siempre, la presentación de la banda, con el recién llegado Cuti de Zaragoza al teclado (Carlos Arancegui), sumando un nuevo maño a la Contrabanda, haciendo más fuerte la unión del bajo Ebro, como bien dice Rulo. Y los de siempre, el también zaragozano Quique Mavilla en el bajo, el catalán Pati y Fito (guitarras) y Txarly a la batería. Pero lo mejor de esta presentación repetida en cada concierto es el repertorio de rimas que Rulo se sacó de la manga para homenajear a sus fieles compañeros, está hecho todo un poeta.

Y como todo lo bueno llega a su fin, este maravilloso concierto cerró con la vuelta a los orígenes ruleros, con Por verte sonreír y Pa’qui Pa’lla, entre otras. Pero antes del éxtasis, nos emocionamos con un Rulo que recordaba a su abuela y le dedicaba la tan llena de vida La reina del barrio.

Él solo es un chico que quería cantar, y menos mal que lo hizo. Y que continúe.

En cada uno de sus conciertos RYLC no deja de sorprendernos, y esta vez eligió un cierre de concierto de lo más peculiar, traído desde el mismísimo México. Con un grupo de mariachis nos despedimos otra fiesta más en familia con el Vals del Adiós y el mítico tema Sigo siendo el rey de regalo.

Como Rulo despediría, ¡muchas gracias, cabrones!

He aquí más fotos del concierto:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Rulo y La Contrabanda y su gran noche final en Madrid
Vota este post

Melómana, amante de la naturaleza y la naturalidad. Deja que la música te atrape y rescate, como a mí lo hace.

Laura Malo

Melómana, amante de la naturaleza y la naturalidad. Deja que la música te atrape y rescate, como a mí lo hace.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies