Ricky Martin, lección de puro espectáculo en Gijón

Una larga cola serpenteaba durante los momentos previos al concierto que estaba a punto de comenzar en La Laboral, Ciudad de la Cultura en las afueras de Gijón. Pancartas, bebidas y comida para aguantar de pie la espera, caras pintadas con iniciales y corazones, y gente de todas las edades llevaban consigo nervios, ganas e impaciencia por cantar y bailar temas que siempre dejan el listón de cualquier fiesta en lo más alto. Entre el público había muchas personas nostálgicas de los noventa cuanto los pantalones de cuero y los movimientos imposibles de cadera estaban a la orden del día; pero también caras jóvenes que querían sentir, quien sabe si por primera vez, ritmos frenéticos con los que comenzar la noche.

Las luces fueron apagándose por tramos según se acercaba la hora, los estrictos controles y normas de seguridad tanto para el público como para la prensa se aceleraban, y los gritos y arengas llenaban la imponente plaza del conjunto gijonés, que estaba coronado por un escenario gigantesco. Puntuales, las cinco pantallas gigantes y las más de 150 luces móviles comenzaron a cobrar vida, y los bailarines, en plena forma, saltaron a las tablas del escenario desde todos los rincones. Los gritos eran ya continuos, pero fueron más fuertes aún cuando desde una plataforma en lo alto del montaje se iluminó y apareció Ricky Martin vestido de traje, como un auténtico agente 007, comenzando una coreografía que no tendría descanso en todo el directo.

Después de esta espectacular entrada, llego el momento del tema ‘Muévete duro’, y el primer cambio de ropa, porque si algo no faltó durante el show, fue el gran despliegue de vestuario que el puertorriqueño lleva consigo, haciendo prácticamente un estreno para cada canción e incluyendo apuestas como la falda masculina. Los instrumentos de viento sonaban sin parar para que se escucharan las melodías de cortes como ‘Shake your bon-bon’ o la famosa ‘Adrenalina’ que revolucionó el verano de 2014. Con el tema ‘Tal vez’, Martin daba un respiro al publico para coger aire y poder comenzar con fuerza el siguiente bloque.

En todas las pantallas se proyectó un vídeo en el que se podía ver un coche descapotable y en la radio se escuchaban diferentes éxitos que sonarían esa misma noche en directo. El primero de ellos, ‘Livin la vida loca’, que resulto ser un choque de versiones, pues el público gijonés coreaba la versión española y Ricky Martin cantaba la letra en lengua inglesa, coincidiendo las dos en el estribillo, que era lo importante. Habló muy poco con las algo más de 8. 000 personas que abarrotaban la plaza, pero se las ganó rápidamente al decirles que “estaba en Gijón para desconectar de todos los problemas, para bailar y sudar sin parar, para que todos acompañaran a sus canciones”. Un segundo vídeo con imágenes de la Fundación Ricky Martin puso el foco en el momento más emotivo y solidario de la noche, arrancando aplausos de reconocimiento en La Laboral.

Casi sin descanso, el mínimo que necesitaba para otro cambio de ropa, empezaba el bloque de las canciones más melódicas, pausadas y románticas, como ‘Tu recuerdo’ o ‘Te extraño, te olvido, te amo’, que dieron paso rápidamente al frenesí habitual de Martin con ‘Vente pa ca’ o el tema más conocido, ‘Maria’. Llevaba ya más de una hora y cuarto de show sin descanso y con la canción ‘Por arriba, por abajo’ era el momento de que el público fuera el protagonista de la coreografía siendo el propio Ricky Martin el director de movimientos jugando con sus fans unos 10 minutos.

Mientras la cuidada producción de las pantallas y los vídeos en directo seguían acompañando al milímetro a los bailarines y los cañones de humo parecían despegar del suelo, la despedida estaba cada vez más cerca en forma de bises, ‘Pégate’, ‘La Copa de la Vida’ y ‘La Mordidita’ fueron la presentación y agradecimiento a todo su equipo que le acompaña en su gira. Las luces, el humo, y el espectáculo se apagaron y la música bajó del escenario para irse con todas las personas que durante hora y media bailaron sin parar y se olvidaron de sus problemas, tal y como había prometido Ricky Martin.

Ricky Martin, lección de puro espectáculo en Gijón
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Oskar Fanjul

Ingenierio Civil apasionado de la música y el espectáculo. Inspirado en los 80's, me gusta descubrir nuevos sonidos. Bailo y canto todo el tiempo, profesionalmente en la ducha. Me fijo en cada esquina por si aparece arte.

Oskar Fanjul

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Ingenierio Civil apasionado de la música y el espectáculo. Inspirado en los 80's, me gusta descubrir nuevos sonidos. Bailo y canto todo el tiempo, profesionalmente en la ducha. Me fijo en cada esquina por si aparece arte.

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