Pol Granch lanza el single ‘Tengo que calmarme’ y anuncia su primer álbum para junio

Pol Granch publica 'Tengo que calmarme', canción que abrirá el álbum y con el que comparte título. Su primer álbum llega el 26 de junio.
Pol Granch. Fotografía promocional.

Dice Pol Granch que “Tengo que calmarme” es algo más que el título de una canción o el de un álbum. Es nombre del tema que estrena este 29 de mayo y el de su disco de debut, en preventa desde ese mismo día. Pero también es un eslogan, un propósito y una obsesión: la de un artista cada día más querido y respetado.

“Tengo que esforzarme, tengo que relajarme, tengo que confiar más en mí… Tengo que calmarme”, se explica Granch, que hace apenas un año era un nombre desconocido y hoy es una de las apuestas más convincentes de nuestra música. Pero quiere más, sabe que puede dar más, y esa inquietud que recorre sus venas se transforma en el combustible de canciones tan redondas como este nuevo adelanto de su primer álbum, que estará en la calle el 26 de junio.

Producido por Paco Salazar —responsable de buena parte de las canciones del disco—, Tengo que calmarme es un tema impecablemente sencillo, una efectiva melodía conducida por el bajo sobre una base electrónica, que sirve en bandeja la demostración vocal de Granch y un estribillo arrebatador. En definitiva, otra muestra de la desbordante sensibilidad que le define.

Pol Granch agota las entradas de su concierto en la Sala Cool de Madrid y encandila al público con su personalidad y carisma.
Pol Granch en concierto. Fotografía: Beatriz Alonso

Granch se consolida así como el músico aparte que prometía cuando despuntó el pasado año. El álbum incluye éxitos ya conocidos como Millonario, una pieza de pop íntimo y sugerente dominada por su indiscutible voz; En llamas, una inyección de emoción, con la colaboración de Natalia Lacunza; M conformo, y por supuesto la muy romántica Te quiodio, con la que suma millones de streams. 

Son, junto a “Tengo que calmarme”, los primeros brochazos de este nuevo Pol Granch que emerge en 2020. Un Pol Granch singular y camaleónico, inquieto como pocos; un mosaico de sentimientos que, pegados como teselas, ofrecen una visión panorámica de un artista que demuestra con cada gesto su pasión por la música.