Plaza Sonora convierte Matadero en una fiesta

La segunda edición del festival Plaza Sonora es un éxito que pone a bailar más de 50.000 personas durante más de doce horas.
Fotografía: Rubén G. Herrera

San Isidro es una de las fiestas más emblemáticas y castizas de Madrid, y cada año esta festividad se convierte en una celebración de la cultura y la música. Buena muestra de ello son el casi centenar de conciertos y actividades que se celebran cada año. Un claro ejemplo de esto es el festival Plaza Sonora, que de la mano de MondoSonoro convirtió Matadero Madrid en una fiesta durante más de doce horas.

Fotografía: Paula H. de Lucas

Tres escenarios, una treintena de artistas, trece horas de música ininterrumpida y más de 50.000 personas. Estas son las cifras de uno de los festivales que irrumpen en el panorama madrileño. Parece que la Plaza Sonora ha llegado para quedarse. El inicio del buen tiempo, la ubicación, el emplazamiento y la variedad es algo que muy pocos festivales gratuitos pueden ofrecer. Y es que en palabras de Sweet Barrio: “no existe una cultura típica madrileña, porque Madrid es multicultural y eso es parte de su esencia”. Algo así pasa con el grupo madrileño, con un estilo tan variado que va desde el reggae a las Grecas.

El calor fue un invitado más de la Plaza Sonora; pero no logró eclipsar a la gran protagonista: la Música. Y es que al final, eso es algo que une mucho más que lo que puedan separar las diferencias. Desde el sonido ecléctico de Crudo Pimento con sus instrumentos de construcción casera reinventados, hasta la electrónica de Delaporte; pasando por el sonido fresquito de Tupinamba o la rebeldía de Che Sudaka. Como descubrimiento personal, el vozarrón y rollazo de Dora.

Fotografía: Paula H. de Lucas

Un festival que ha estado claramente marcado por la presencia femenina. No solo a nivel musical, con un gran número de grupos con presencia femenina, o compuestos exclusivamente de mujeres como Amparito. Además, la Plaza Sonora ha servido como escaparate para reivindicar la presencia femenina en la industria musical como hace el movimiento She Said So.

Poco a poco, Plaza Sonora se va instaurando como un must en la programación de San Isidro.

Fotografía: Paula H. de Lucas

 

Foto cabecera: Rubén G. Herrera