Natalia Lacunza viaja a Mallorca con ‘Otras alas’

La tercera clasificada de Operación Triunfo 2018, Natalia Lacunza, ha visitado Mallorca para firmar su primer EP: 'Otras alas'.
Fotografía: Juan Carlos Piña

La tercera clasificada de Operación Triunfo 2018, Natalia Lacunza, ha cruzado el charco. La cantante visitó ayer Mallorca para firmar su primer EP: Otras alas. El acto tuvo lugar en el Media Markt del centro comercial Fan, donde se aglutinaron alrededor de 2.000 fans para poder ver, tocar y hablar con su ídolo. En su amplia mayoría, los asistentes eran chicas adolescentes, aunque también hubo alguna madre que acompañaba a su hijo o su hija y alguna persona de edad un poco más avanzada.

Los gritos de los fans inundaron cada rincón del amplio centro comercial y llamaron la atención de otros viandantes. En las firmas de ‘Otras alas’, Natalia Lacunza se mostró en todo momento cercana con su público. Cuando le hablaban desde fuera, ella miraba, sonreía y llegaba a responder. Asimismo, su naturalidad y su espontaneidad quedaron perfectamente reflejadas cuando bailaba alguna que otra vez.

Más del 95% de sus fans llevaron el disco para que la extriunfita lo firmase, pero hubo otros que quisieron inmortalizar la firma de Natalia en otros objetos valiosos para ellos. Guitarras, ukeleles, cantimploras o fundas de móvil se convirtieron también en el objetivo de la navarra. El panorama estaba dibujado con los colores de las múltiples banderas LGTBI+ que portaban los asistentes.

Por otro lado, los seguidores de la cantante le llevaron diversos regalos, como viene siendo normal del fenómeno OT. Algunos fueron más tradicionales, como cartulinas, cartas o dibujos. Sin embargo, la pamplonica quedó realmente sorprendida cuando una chica apareció con una ensaimada, producto típico mallorquín. También hubo otro chico que le regaló un paquete de quelitas, que son unas galletas de producción mallorquina.

Fotografía: Juan Carlos Piña

Sonrisas y lágrimas. Así podría definirse la firma de discos de Natalia. Pocas personas lloraron, aunque la artista les decía: “¡Llorar no!”, mientras les envolvía en un cálido abrazo. No obstante, hubo quien ni con esas logró calmarse. Una chica mantuvo entre sus brazos a la navarra durante alrededor de un minuto, incapaz de soltarla o mirarle a la cara. Ni siquiera se hizo una foto con ella, pero le dejaron quedarse al lado del escenario para relajarse un poco. Además, también hubo unas pocas personas que vinieron del extranjero para ver, conversar y echarse una foto.

Con todo, muchas fans esperaron hasta el final de las firmas -que duró dos horas- para ver cantar a la artista. Pero debido a que estaba afónica prefirió reservarse a hoy, ya que tendrá lugar el concierto de OT 2018 en la isla.