Miki Núñez nos mantiene a flote con su “Iceberg”

El artista catalán Miki Núñez vuelve a infundirnos su energía renovada con su recién estrenado álbum

Este 2020 ha estado repleto de pérdidas, suspensiones y tristeza. La música ha sido nuestra especie de salvación, rescate y escape ante los problemas. Si hay una cosa que necesitamos con urgencia es alegría ganas de vivir. Necesitamos que alguien nos recuerde que no hay que perder ni un minuto de nuestros días, que “esto de vivir se acaba pronto. Goza del momento y ve hasta lo más hondo”. Y esa persona es Miki Núñez (Terrassa, 1996).

El artista ha vuelto a infundirnos energía renovada con su recién estrenado álbum Iceberg. Apenas un año después de su debut con Amuza y una gira de conciertos por gran parte del territorio nacional, Miki vuelve a regalarnos nuevos temas con los que desear volver a vivir la música en directo. 11 canciones de corte pop rock en las que se potencia al máximo la sinergia entre la instrumentación y unas letras sencillas. Nos muestra sin miedo “Todo lo que lleva dentro” y nos invita a bailar al ritmo de las inagotables trompetas, batería o guitarras.

El trabajo oculto en un gran Iceberg

Iceberg es un nombre curioso para un disco, pero que explica perfectamente la esencia del artista. Resume todo el trabajo que hay detrás de unas cuantas canciones. Todo el producto final, ese álbum completo que consume y disfruta el público, esconde en sus letras y acordes grandes horas de sacrificio. También esos sentimientos desbordados en cada composición y el poco descanso emocional. Miki nos revela una bonita metáfora: que a pesar de la gran carga y dedicación que existe en un proyecto como este, “le vale” la pena esforzarse una y otra vez.

Esa recompensa siempre serán los miles de fans que corean a gritos cada uno de sus temas en sus conciertos. Todos ellos parecen estar conectados por un hilo rojo que los mantiene unidos, tal y como aparece en la contraportada del álbum. Sin saber cómo ni por qué, han encontrado “su lugar” a través de su música. Está claro que el hilo jamás se romperá mientras ese iceberg siga a flote.

Ya lo comentamos con Amuza: Miki es de esos artistas que te animan a celebrar cada uno de tus días y vivirlos al 100%. Es el ejemplo perfecto de que en la música lo más importante es conectar con la gente, emocionarla. Y la mejor manera es crear letras sencillas con las que poder sentirse identificado en todo momento. Con Iceberg ha vuelto a generar esta especie de adicción a su alegría y optimismo. Su pop fiestero te transporta a todas esas noches en vela acompañados de amigos y música que tanto hemos echado de menos este 2020. Nos lleva de vuelta a los “Mil Planes” que nos han quedado por hacer.

 

Influencias vitales y musicales

No es raro que algunas de las palabras que más se repitan a lo largo de este Iceberg sean “vivir”, “momentos” o “libertad”. Miki le vuelve a cantar a la vida a través de su propias historias. Nos explica todas esas experiencias que le han permitido crecer y evolucionar a lo largo de estos años. No solo las explora bajo su propio punto de vista, sino también el de terceras personas que le han influido y han formado parte de su vida. Gracias a ellas, ha aprendido a ser libre en “Cada Pas Del Camí” (cada paso del camino).

Este es un ejemplo de cómo Miki siempre lleva sus raíces por bandera. Apuesta por incluir temas en sus dos lenguas maternas, tanto en castellano como en catalán. Apoyado en el gran apoyo que tuvieron “Escriurem” o “Per tu”, el artista nos muestra su lado más íntimo en “No M’ho Esperava” y lo belleza de lo diferente en “Arbre” junto a Lildami.

Sus inspiraciones no solo se han basado a nivel compositivo, sino que se ha nutrido de todos los sonidos que le han acompañado en su infancia y adolescencia. Además, ha tenido la oportunidad de compartir estudios con sus mayores influencias musicales, a las que ya considera como amigos. Podemos ver así los toques de ese pop-rock macarra de El Canto del Loco en “Sin Noticias de Gurb”, compuesta justamente con un ex-integrante de la banda como es David Otero, o la esencia de los distintos grupos de pop y reggae catalán como La Pegatina y Green Valley en “De ida y vuelta”.

 

La clave de un trabajo bien hecho

Aparte de conectar con sus referentes y compañeros de profesión a nivel compositivo, Miki siempre ha estado muy orgulloso de la confianza plena que tiene en todo su equipo. Desde los componentes de su banda hasta todas las personas que han confiado en él desde que comenzó en el mundo de la música. También se ve la gran dedicación en el plano técnico, como la producción de Paco Salazar y David Rosell. 

No sabíamos que necesitábamos esta bombona de oxígeno y de escape de la realidad que nos ha traído Miki. Tendremos que esperar unos meses más para poder disfrutar en primera persona estos temas que parecen haber nacido para ser gritados a plena voz en directo. Pero seguro que la punta de ese iceberg seguirá allí para entonces.

Melómana compulsiva y periodista especializada en cultura y sociedad. Tengo 22 años y como dice la reina Taylor Swift: "estoy feliz, libre, confundida y sola al mismo tiempo"

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