Michael Jackson revive en Barcelona gracias a FOREVER King of Pop

Todo el mundo sabe quién es el cantante que batió todos los récords musicales, que traspasó los limites del espectáculo y creó nuevas maneras para hacer vibrar al público en cada una de sus giras. Un nombre potente para una de las personalidades más fuertes de la historia de la música, con una imagen cuajada de iconos que cualquiera puede reconocer a simple vista, y unirlo rápidamente a una melodía, ritmo o canción. Un hombre que sigue recordándose, sirviendo de inspiración y abriendo caminos a pesar de que hace nueve años cruzó a otra dimensión. Ahora Michael Jackson es un mito. Muchos son los homenajes que se le dedican alrededor del mundo, pero es difícil conseguir un espectáculo digno de la altura del Rey del Pop.

FOREVER King of Pop, ha conseguido crear magia inspirándose en el genio de Indiana para que puedas descubrir al hombre que nunca conociste. Un show que tiene como carta de presentación más de 500.000 espectadores y el respaldo de la Jackson Family Fundation y Jermaine Jackson, hermano de Michael y que compartió escenarios e inicios con aquel niño de pelo afro, hasta el Victory tour, donde los hermanos se separaron y Jackson comenzó su carrera en solitario hacía lo más alto.

Las bombillas brillaban en la fachada del teatro Coliseum de Barcelona, formando las letras de una declaración contundente y a la vez invitando desde fuera a sumergirte en una nube de emociones desde el minuto uno. Las butacas de terciopelo azul rozaban el lleno y la escenografía que se dejaba ver, generaba expectación y buena inquietud, los nervios de los fans, y las camisetas con su imagen se mostraban orgullosas. Para un buen seguidor de Michael, enfrentarse a un homenaje es una mezcla de disfrute, por sentir de cerca a su idolo, y de responsabilidad de salir satisfecho del teatro.

Las pantallas del escenario cobraron vida y el escenario se convirtió en la casa de acróbatas y bailarines que daban la bienvenida al público con el hit ‘Scream’, tema de records al tener el videoclip más caro de la historia. De repente el personaje de Janet dejó paso a una pantalla que mostró la vida de Michael en cifras, más de 300 premios y ser el único artista en tener números 1 en seis décadas diferentes entre otros, sirvió como presentación del espectáculo.

Todo aquel que se espere un concierto de Jackson copiado de primer a último acorde, se llevará una decepción. El homenaje no consiste en hacer un fascimil de lo que ya es historia, sino en inspirarse para aportar un dibujo de su memoria, añadiendo un capitulo en forma de show sobre el escenario. Por eso, se combinaban perfectamente temas con coreografías perfectas y que todos nos sabemos de memoria; es el caso de ‘Jam’ y la entrada en escena del personaje de Michael, fuegos artificiales incluidos. Momento grabado en las retinas llenas de agua y emoción por parte de varios fans, que si se resistían a caer en la nostalgia, vibraron con la ejecución mística en ‘Human Nature’.

Un taburete, un maletín, y un foco. Los siguientes objetos son obligados. Chaqueta de lentejuelas, sombrero Fedora y… su guante. La respiración y el pulso se paró en Barcelona, solo se escuchaban pasos que poco a poco se acercaban al haz de luz. El Coliseum estaba flotando. ‘Billie Jean’, compuesta en uno de los árboles de Neverland, provocó los primeros gritos del público, el moonwalker se pudo disfrutar multiplicado por tres bailarines en el escenario que iban turnando los legendarios pasos, creando una puesta y movimiento de escena nunca visto.

Volvemos a la recreación, obligada en este caso, con ‘Beat it’. La cazadora roja, las peleas urbanas y los brazos agitándose, vuelven a dar la razón a Quincy Jones, al obligar a Michael a publicar ese tema, que dormía en un cajón y que Jackson tenía dudas sobre su publicación. Ahora era el turno de las tinieblas, el patio de butacas se vio amenazado por las criaturas de la noche, y el espíritu de Vincent Price se podía tocar con las manos. Juegos de ilusionismo y fuego marcaron ‘Trhiller’.

El inicio de la segunda parte se centró en la parte solidaria de MJ, que se convirtió por méritos propios en el artista que más dinero donó a causas benéficas.  Como contraste a la nostalgia, llegó uno de los puntos más fuertes del espectaculo. ‘They don’t really care about us’ y la coreografía de ‘The Drill’ dejó sin aliento a un público que estaba metido en escena completamente. La contundencia del corte cedió el turno su infancia y las manos flotaron ente las butacas para corear ‘I’ll be there’. El teatro se convirtió en una iglesia de gospel, y la voz de los cantantes que iban moviéndose entre los músicos, pudieron apreciarse con total nitidez. Llegaba el turno de ‘Heal the World’ y ‘Will you be there’, las imágenes en la memoria del águila que abrazaba a Michael fueron inevitables.

Las butacas del teatro se convirtieron en el gran obstáculo para el publico, que de estar de pie seguramente hubiera disfrutado, bailado y cantado mucho más, aportando un feddback a los artistas y enriqueciéndose mutuamente, la timidez se esfumó demasiado tarde y los minutos bailando y con la libertad de dejar el asiento atrás fueron escasos pero intensos.

Un niño espontáneo, se encargó de dar fuerza al último tramo del show, que se ganó la enhorabuena y el aplauso en pie por parte del público. El vestuario se volvió blanco y la luz del legado de MJ, se mostró más pura que nunca. Una producción española que ha viajado por varios países, y que no solo deja satisfechos a los fans totales del Rey del Pop, sino que les aporta sensaciones y una nueva vivencia acerca de su ídolo, algo que debe agradecerse y reconocerse. Una tarea con doble filo y complicada pero con el mimo y trabajo que se demuestra en las tablas, consigue un homenaje más que digno para una de las estrellas más grandes y la que se más se le debe de la historia musical. Las luces volvieron a iluminar el patio de butacas, y las camisetas con la cara de Janet y Michael siempre serán testigos de la magia y el carisma que desde hace nueve años vuela en lo más alto.

Michael Jackson revive en Barcelona gracias a FOREVER King of Pop
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Oskar Fanjul

Ingenierio Civil apasionado de la música y el espectáculo. Inspirado en los 80's, me gusta descubrir nuevos sonidos. Bailo y canto todo el tiempo, profesionalmente en la ducha. Me fijo en cada esquina por si aparece arte.

Oskar Fanjul

Oskar Fanjul

Ingenierio Civil apasionado de la música y el espectáculo. Inspirado en los 80's, me gusta descubrir nuevos sonidos. Bailo y canto todo el tiempo, profesionalmente en la ducha. Me fijo en cada esquina por si aparece arte.

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