Más calmado, más profundo, más Robe…

El pasado sábado 28 de octubre, llegaba Roberto Iniesta, eterno cantante de Extremoduro, al Sant Jordi Club de Barcelona. Presentándonos su último disco, “Destrozares, canciones para el final de los tiempos”, dentro de la gira “Bienvenidos al temporal”. Esta gira la han compuesto tres partes, primera, “Ponte a cubierto”, segunda, “Casi me corto el pelo” y tercera, “Nadie se baña dos veces en el mismo río”. Esta última tuvo inicio el 12 de mayo y tiene fechas confirmadas hasta el 25 de noviembre en Bilbao.

Después de pasar por auditorios de toda la geografía nacional, Robe apuesta ahora por las salas de concierto. Aproximadamente unas 2.500 personas le esperaban pacientemente en el Sant Jordi Club, donde, por supuesto, no defraudó. Poesía canalla envuelta en melodías de violín, clarinete, saxo y guitarra eléctrica.

A las 21:57h se apagaban las luces de la sala para recibir, bajo una luz tenue a la banda que acompaña a Robe. Una banda compuesta por músicos de su Extremadura natal. Carlitos Pérez, joven violinista de grandísimo talento. David Lerman, al bajo y a los vientos, con su ya habitual indumentaria encima del escenario, una falda escocesa roja. En la batería, Alber Fuentes, Lorenzo González le hace los coros y el teclado y el acordeón están a cargo de Álvaro Rodríguez Barroso. Dos minutos más tarde, hacía su entrada el esperado Robe en medio de una gran ovación de los que estaban ansiosos de sus letras aquella noche.

El concierto estaba previsto para las 21:30h con lo que empezó con 30 minutos de retraso, sin antes avisarnos a los que ocupábamos las primeras filas, que en esta ocasión si podíamos usar el teléfono móvil, eso sí, las fotos sin flash  a petición del cantante. “El cielo cambió de forma” fue la canción elegida para abrir el concierto, seguida de “Querré lo prohibido”. Para la tercera canción, “Por ser un pervertido”, Robe tomó asiento. La séptima la quiso dedicar a los niños refugiados que mueren ahogados cada día en el Mediterráneo, “Nana cruel”. Robe avisaba que le había cambiado la última frase para adecuarla a la circunstancias que se estaban sucediendo. Para las últimas tres canciones de esta primera parte del concierto se volvió a levantar, antes de hacer una parada de más de media hora (la cual estaba anunciada que duraría entre 15 y 20 minutos). Daba comienzo la segunda parte con “Cartas de Gaia” seguida de seis temas más de Robe. Se acaba el concierto con “Por encima del bien y del mal” donde Lorenzo (coros) se pone una máscara de carnero, como en el videoclip.

Da inicio el primer bis, y la gente allí presente se emociona al escuchar las primeras notas de “Si te vas” de Extremoduro. Carlitos y David, solos unos segundos en el escenario, daban comienzo a este tema esperado. Después, Robe presenta a su banda y da por finiquitada la noche con “Un suspiro acompasado”. Un concierto sin variaciones del que hizo hace unos meses en el Palau de la Música, pero… no necesita cambiar nada para hacer disfrutar a sus fans una y otra vez, 30 años de tablas en los escenarios lo abalan.

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