Cuando el “Silencio” habla por sí solo, el EP debut de María Blaya

Silencio, según la RAE, es la ausencia de ruido. Esta es la premisa que ha usado María Blaya para el nacimiento de su EP debut:

Silencio, según la RAE, es la ausencia de ruido. Una palabra de ocho letras que puede tener cargas emocionales súbitas según para quién, que puede traer demonios o buscar la paz, y el confinamiento domiciliario de la primavera pasada debido al coronavirus ha llevado a mucho de esto: a pensar, a romperse y a crear. Esta es la premisa que ha usado María Blaya (Murcia, 1997) para el nacimiento de su EP debut: Silencio.

María Blaya nació en Murcia hace 23 años. Estudió Gráfica Interactiva en su ciudad natal y en cuanto pudo se fue a Madrid. Productora de sus propios temas y autodidacta en la música desde que era pequeña, lanzó su primer tema en Spotify en junio de 2019. El cover de Paul Anka fue su carta de presentación en la plataforma, pero su debut personal no llegó hasta el 30 de abril de este mismo año. ‘De Mí Para Tí’ surgió en el confinamiento, al igual que todo este EP, y dejó ver el lado bedroom pop que ya se intuía, esta vez en potencia. 

Influenciada por artistas tan diversos como Billie Eilish, James Blake, Carla Morrison o The Blaze, María ha llegado dispuesta a conquistar la escena emergente del bedroom pop en España. Co-escrito por ella misma y su hermana, Cristina Blaya, el pasado lunes 26 de octubre, se estrenaba Silencio, su primer EP. Disponible únicamente en plataformas como Spotify o Apple Music, la murciana lanzaba ocho canciones intimistas aglutinadas bajo el término bedroom pop: ritmos lentos, letras simples y sintetizadores para crear una atmósfera hipnótica y relajante.

‘Tus besos’ es la casilla de entrada de su debut. “Si te veo más aquí / me voy a enamorar de ti / no quiero que me rompas a mí”, comienza a cantar. Bajo el sintetizador que deforma su voz, el estilo Blaya está servido. El final de la primera pista, conecta con ‘Umamaea’, la primera colaboración del EP. La murciana hace partícipe a sus amigos del grupo trashi, dedicados a este mismo estilo de pop intimista y lo-fi. Del mismo modo, la segunda colaboración es con el desconocido Jane F. en ‘Me Da Igual’, tercer single que estrenó el pasado 7 de octubre. 

‘De Mi Para Ti’ sigue siendo una de las joyas de la corona. Con más de 300.000 reproducciones en Spotify, es la prueba de que el talento sigue reconociéndose en nuestro país, aunque sea gota a gota. “Yo no soy aquella que creíste / Ahora estoy solo un poco más triste / Sal, para ya, no puedo respirar / Llévate mis manos, no quiero despedirme”, canta sobre la angustia del amor. Al igual que la delicada ‘Cuidao’, sobre la búsqueda de uno mismo: “¿Por qué a veces floto? / Y sé que me equivoco / Todo me sabe a poco”.

La más melódica y menos electrónica puede ser ‘Silencio’, donde se aprecia más que nunca el teclado y la guitarra. Con ‘No Late’ y ‘Outro’, Blaya juega a las psicofonías en un balance perfecto entre la calidad de hacer las cosas en casa y la banda sonora, poniendo un broche de oro a un debut que no deja indiferente a nadie. Nunca un silencio fue tan bonito.