La magia de Sidonie en la ‘Ruta Firestone’

La Ruta Firestone llegaba a Gijón y el teatro Albéniz abría sus puertas para llenarse poco a poco durante algo más de una hora. Los saludos y encuentros se sucedieron entre neumáticos, camisetas, hastags y un photocall para recibir a los seguidores del grupo al que todos iban a escuchar y disfrutar; Sidonie. Un neón en colores rojo y blanco unida a la bruma del escenario, enmarcaban las ganas que iban creciendo para ver saltar al escenario a los barceloneses, para poder cantar cara a cara las canciones que tanto habían coreado en la radio, en una fiesta o a través de los auriculares de móvil.

Pasados quince minutos de la hora prevista, unas siluetas comenzaron a invadir las tablas del teatro y el público se hizo notar con sus aplausos. Era el momento de comenzar y que mejor que con el  tema ‘Os queremos’. Los teléfonos se colocaron en lo alto para grabar a Marc Ros, voz de Sidonie y enfundado en un traje oscuro; Jesús Senra encargado de las guitarras y bajo y Axel Pi a la batería.

La cita que organizaba la Ruta Firestone se prometía como un concierto acústico e íntimo, donde disfrutar de las canciones de la formación de otra manera; pero no fue así. El vocalista de Sidonie explicó que no querían perder la oportunidad de presentar las canciones de su último trabajo, ‘El peor grupo del mundo’, a los fans y al público que les escuchaban por primera vez y querían que Gijón se convirtiera en una fiesta. El cambio de estilo se desveló después de que los cinco primeros temas del directo estuvieran enlazados casi sin pausa, haciendo que el público se entregara desde los primeros minutos. Así pudieron bailar con canciones como ‘Costa Azul’, ‘Sierra y Canadá’ o ‘Fascinado’.

Después del breve speech de Marc Ross, donde confesó sentirse muy a gusto en Gijón pero sin tiempo para disfrutar de la gastronomía, llego uno de los momentos de la noche, con el conocido single ‘Siglo XX’, que ha devuelto las fotografías de carrete y las postales a la época de las pantallas de ordenador. A estas alturas del directo, se agradecía la limpieza en el sonido y sobre todo la nitidez con la que se escuchaban las letras de los temas ‘Yo soy la crema’ y ‘Por ti’.

Y de repente todo se revolucionó. No se sabe el momento en el que el teatro Albéniz embrujó tanto a Sidonie como a las personas que llenaban la sala, pero algo hizo click en el lugar y apareció Víctor Manzana para crear desde lo más alto del escenario un karaoke analógico pero totalmente efectivo. Sonarían los acordes de ‘No sé dibujar un perro’ y él se encargaría de pasar diferentes paneles con la letra para que todos la pudieran corear al mismo tiempo. Y… ¡Funcionó!

Lo hizo de tal manera que la conexión entre el grupo y el público fue eterna, y como muestra Marc Ros desapareció del escenario y gracias a la magia del lugar apareció al momento en uno de los palcos. No contento con cantar desde allí se colgó y sus piernas volaron por encima de todos. ¡¿Qué más sorpresas se podrían esperar?!

Un solo a la bateria de Axel Pi dejaba a los presentes con la boca abierta y sus compañeros de escenario de rodillas con las energías a tope. Llegaba el momento de despedirse, o al menos comenzar a hacerlo con otro de sus éxitos, ‘Carreteras infinitas’ con el que se vino abajo la sala.

Sidonie desapareció del escenario, pero se empezaron a escuchar gritos y silbidos, en concreto, el que tuvo más fuerza fue ‘¡Otres tres!’ muy típico en Asturias, y que hizo que los de Barcelona lo corearan con fuerza y regalaran tres temas más. ‘Un día de mierda’ estuvo dedicado a los colchoneros que 24 horas antes habían perdido el derbi y Ros se subió a hombros de un técnico para pasearse por el lugar sorprendiendo una vez más y haciendo del concierto, una noche inolvidable. Tocaron ‘El incendio’ bajandose del escenario en otra muestra de las ganas de continuar la fiesta que tenían y como colofón a todo lo que se estaba viviendo el mítico ‘Estáis aquí’ cerró la noche en medio de saltos, flamencos rosas y micrófonos gigantes, megatrón incluido.

En definitiva, una noche llena de buen rollo, con un grupo dispuesto a darlo todo, a sorprender y hacerse con el lugar desde el primer minuto. Con un sonido limpio y perfecto en todos los aspectos que provocó que los aplausos fueran más que merecidos. Gracias al ‘Por grupo del mundo’ por hacer de los conciertos un disfrute total. Gracias la Ruta Firestone.

La magia de Sidonie en la ‘Ruta Firestone’
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Oskar Fanjul

Ingenierio Civil apasionado de la música y el espectáculo. Inspirado en los 80's, me gusta descubrir nuevos sonidos. Bailo y canto todo el tiempo, profesionalmente en la ducha. Me fijo en cada esquina por si aparece arte.

Oskar Fanjul

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