Las Bistecs cerraron su ‘Malgusto Tour’ en Gijón

La sala Albéniz se convirtió en punto de encuentro para amigos que llevaban tiempo sin verse y volvían a casa por las fiestas navideñas, conocidos, compañeros de trabajo… Pero sobre todo la noche fue una convención, una reunión de ‘entrecots’ que así se hacen llamar los seguidores de Las Bistecs. El ambiente se animaba cada vez más, y pijamas de flores se combinaban perfectamente con camisetas de lycra y lentejuelas, a juego con los adornos navideños que colgaban de los altavoces de la sala. Todo ello estaba coronado, por supuesto, con los ojos y los labios hinchables de la portada del disco ‘Oferta’ con todos los hits que estaban a punto de sonar.

La celebración del décimo aniversario de El Patio de La Favorita, permitió a Gijón disfrutar del último concierto de Carla Moreno y Alba Rihe, que tras cuatro años con su Malgusto Tour y 50 conciertos a sus espaldas, incluidas las Américas, cerraban etapa y abren un periodo de descanso que esperemos no sea definitivo.

‘Oh Yes Sir, I can boggie’ de Baccara fue la presentación del dúo catalán que saltó al escenario enfundado en unos monos de lycra de los que salían llamaradas (impresas), de espaldas comenzaron su directo, ‘Ano’ que rima con butano provocó una entrega total por parte de la sala. El paroxismo comenzó a entrar en juego inundando la pista con el ritmo de ‘Problemas’. Todo el público gritó ‘soy artista’, mientras las pantallas del Albéniz completaban letras de crítica ácida, con frases implantadas en el día a día de los entrecots.

“No sabemos cantar, no sabemos bailar, no tocamos un puto instrumento… Somos carne fresca y mediocre”, pero no se las pierdan. Ellas mismas, pisándose la una a la otra, a un volumen cada vez más alto, hicieron su particular presentación, ya famosa y fueron directas con su oda al ‘Humo’, los cigarrillos volaron desde el escenario. ‘Universio’ se esperaba para estallar saltando, ‘perreando como laika’ pero justo en el momento donde rompe el ritmo y todo se viene arriba, el DJ de Las Bistecs paró el sonido. Alba y Carla, decidieron jugar con su público, “porque así es el electro-dissgusting”, se puede parar un tema cuando se quiera. Las caras de sorpresa volvieron a ser felicidad en cuando los altavoces vibraron de nuevo.

Otro de los éxitos que no podía faltar estaba dedicado a las ‘Señoras bien’, en concreto dirigido a una tal M. Rajoy. Los coros no se hicieron esperar, acompañados por saltos y los móviles en alto, había que publicarlo en las historias de instagram. Casi sin descanso un hit se enlazó con otros dos, ‘Cosas negras’ y ‘HDA’, paroxismo de nuevo. El móvil, el tabaco, las cruces, los colores y por supuesto la maja vestida y desnuda desfilaron por el escenario del Albéniz. Es de celebrar el aumento de producción en sus conciertos, al menos en esta segunda visita a Asturias (la primera en Oviedo, siempre quedará en el recuerdo de los fans y de Las Bistecs, como eletro-disgusting elevado a la máxima potencia). Esto hizo un espectáculo mucho más completo y profesional, manteniendo su particular esencia y regalando novedades a los seguidores que las siguen en cada oportunidad que tienen. Una lluvia de cava, marca de la casa, refrescó al público y espabiló las mentes de tanto calor.

El escenario se quedó vacío durante el tema ‘Pelo’, narrando esa sensación que le invade a uno cuando un pelo de no se sabe quién, se te queda pegado al darte un baño en la piscina. Ellas estaban cambiándose de vestuario. Ahora como dos auténticas burbujas de vino espumoso, y con los mecheros del siglo XXI flotando en el aire, entonaron ‘Galicia’ e hicieron un repaso a las diferentes linea del metro de Barcelona, así cuando algún entrecot visite la ciudad condal ya lleva ventaja. Además quisieron regalar un nuevo tema, una colaboración con Meneo, que lleva por titulo ‘Nadie al volante’, pidiendo libertad para las tortugas de la madrileña estación de Atocha.

Los bises, que para Alba Rihe ya están perdiendo la magia: “ya sabíais que íbamos a volver a salir”, fueron un regalo por parte de ‘DJ Bicha’. El último concierto terminó con buen sabor de boca, con el listón arriba y con el público, que ya venía contento de casa, más feliz aún. El electro-disgusting ha calado, ha creado recuerdos imborrables y puesto música a momentos esenciales en la vida de los entrecots con frases que son cotidianas.

Gran celebración de El Patio de La Favorita, que siguió a orillas del Cantábrico de la mano de Bitches Deejays, haciendo del megatron, el confeti y los pijamas de colores su seña de identidad. Esperamos no tener que esperar otros diez años para disfrutar de una noche tan buena, y ver a Carla y Alba maquillarse los ojos con brocha de pintor, electro-disgusting, el de la carne fresca y mediocre, tatuado en la piel.

Las Bistecs cerraron su ‘Malgusto Tour’ en Gijón
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Oskar Fanjul

Ingenierio Civil apasionado de la música y el espectáculo. Inspirado en los 80's, me gusta descubrir nuevos sonidos. Bailo y canto todo el tiempo, profesionalmente en la ducha. Me fijo en cada esquina por si aparece arte.

Oskar Fanjul

Oskar Fanjul

Ingenierio Civil apasionado de la música y el espectáculo. Inspirado en los 80's, me gusta descubrir nuevos sonidos. Bailo y canto todo el tiempo, profesionalmente en la ducha. Me fijo en cada esquina por si aparece arte.

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