‘Juego de Tronos’: la gran guerra ya está aquí (8×02)

El segundo capítulo de la última temporada de Juego de Tronos ya ha llegado. Esta vez toda la acción se centra en Invernalia y no se explora ninguna otra localización. La diferencia es que el nuevo episodio se caracteriza por el amor, el botellón y las risas. Sí, aunque parezca algo raro, así es como celebran los personajes de Poniente que están a punto de morir. Sólo espero que cuando lleguen los caminantes blancos a Invernalia, no sean recibidos con sexo y alcohol, que es lo que plantea este capítulo.

Éste es seguramente el que será el capítulo más flojo de la octava entrega de la ficción de George R. R. Martin. Sin embargo, aunque la acción no haya avanzado mucho, es un capítulo más que necesario. Lo que sí se puede afirmar ya sin más dilación es que «la gran guerra ya está aquí» y tendrá lugar en el próximo capítulo. Cuando todos los ojos están puestos en la batalla contra los muertos, la gran pregunta es: ¿Quién va a morir? Bueno, creo que terminaríamos antes si nos preguntásemos si alguien va a sobrevivir.

Esta nueva entrega de la superproducción de HBO ha sido aplaudida. Mientras seguimos viendo algunos reencuentros (menos que en el capítulo anterior), los grandes protagonistas de este capítulo han sido Bran Stark, Brienne de Tarth, Jaime Lannister y Jon Stark -Aegon Targaryen para los amigos-.

Advertencia: esta entrada contiene spoilers.

ALERTA DE SPOILERS.

Jaime Lannister cobra protagonismo en Invernalia

El pasado capítulo acabó con el Matarreyes llegando a Invernalia y viéndose las caras con Brandon Stark, lo que daría paso al nuevo episodio de la serie. Empieza en el salón del castillo de los Stark. Jaime en el centro, ante los señores del norte y mirando a Sansa, Daenerys y Jon. El Matarreyes quiere ser aceptado en las filas de la guerra, pero al principio tiene problemas. Mientras intenta convencer a Sansa para que le deje combatir -y sobrevivir-, Bran hace una intervención corta, pero maravillosa: «Las cosas que hago por amor». Breve pero intenso: Bran recuerda a Jaime lo que éste dijo antes de empujar al niño del Torreón de Invernalia en el primer capítulo de la serie.

Cuando todo va en contra del Lannister, Brienne no aguanta la presión y da la cara. Sansa, que confía en Brienne, pregunta si realmente Jaime es honorable. Finalmente resulta que la vida de Jaime dependerá de la de su excompañera de viaje. Por su parte, Jon acepta al que sería su adversario porque un guerrero más vendrá genial para la batalla venidera en el próximo capítulo.

Por otro lado, Jaime confirma a Daenerys lo que Sansa sospechaba: Cersei no va a mandar las tropas de los Lannister al norte. Por ello, están solos ante el peligro. Eso hace que la khaleesi empiece a tener dudas acerca de la lealtad de Tyrion. De hecho, le tacha de necio o traidor. Pero el enano busca recuperar la confianza de la reina dragón diciéndole que es un necio.

Matagigantes contra Matarreyes

Los cuervos ya han llegado a Invernalia. Tanto es así que Jon y Samwell se alegran de ver a los que un día fueron sus compañeros y hermanos. Tormund vuelve a cruzar las puertas de la fortaleza norteña junto a Beric Dondarrion y Edd Tollett. Hay un momento muy enternecedor a la vez que nostálgico. Edd, Jon y Sam recuerdan a los guardianes del muro que ya cayeron en batallas anteriores: Peep, Grinn, etc. «Sólo quedamos nosotros» y «nuestra guardia empieza», es lo que dicen en lo alto de las murallas mirando al horizonte, a la espera de los zombis.

Tormund merece un premio por su papel y su interpretación en este capítulo. Es él quien regala los mejores momentos del episodio, haciendo que incluso el espectador se ría a carcajadas. El pelirrojo le cuenta a Jon -Aegon- que estuvieron en Último Hogar, pero que los muertos llegaron antes y dejaron extinta la casa Umber.

Reecuentro importante: Tormund Matagigantes y Brienne de Tarth. Simplemente brillante. El salvaje, deseoso de tener relaciones íntimas con la rubia, ofrece momentazos. No obstante, ella le da largas. Además, la noche previa a la gran guerra están los tres ante la chimenea junto a Davos, Tyrion y Podrick. Matarreyes contra Matagigantes, ambos alardeando de sus éxitos. ¿A quién eliges? Tormund cuenta la razón de su apodo: mamó leche de ‘giganta’ durante tres meses y por eso es tan fuerte. Sencillamente magnífico y espectacular. Parecía eso más un circo que una escena de Juego de Tronos.

En esa misma secuencia, Jaime aprovecha la noche antes de su posible muerte para nombrar a Brienne como ‘caballero’ de los Siete Reinos. Cuando ésta se levanta, lo hace con lágrimas en los ojos y una sonrisa de felicidad. En esto que Tormund parece celoso, se pone a aplaudir.

Invernalia se prepara para la gran guerra

Los líderes de Invernalia y de la batalla preparan la que será la guerra definitiva contra los muertos (gigantes y dragones incluidos), que tendrá lugar en el próximo episodio. La mesa está conformada por Jaime, Tyrion, Daenerys, Sansa, Jon, Davos, Brienne, Samwell, Bran y Theon. Sí, exacto. El hermano Greyjoy ha vuelto a Invernalia de nuevo y se ha reencontrado con Bran. Sin lugar a dudas, éste ha sido el reencuentro más destacado del capítulo.

En cuanto llega, Daenerys le pregunta por su hermana, a lo que le responde que está guardando las Islas del Hierro para la khaleesi. Además, Sansa recibe con un fuerte abrazo a Theon Greyjoy y lo acoge en su castillo porque viene a luchar por los Stark. Durante el plan de batalla contra los muertos, pide perdón a Bran por haber tomado Invernalia (temporada 2). Theon, llegas tarde. Pero más vale tarde que nunca.

No obstante, cuando todo parece bueno, bonito y barato, la estrategia empieza a cojear bastante. Para empezar, Jon recuerda que todos los espectros están bajo las órdenes del Rey de la Noche. Por lo tanto, lo lógico sería que si muere, su ejército se descompondría. Sí, ésta es la teoría de Jon, quien se propone para acabar con la ‘vida’ del Rey de la Noche. Sin embargo, Jaime rompe el hielo (nunca mejor dicho) y parece el más acertado de los presentes cuando dice que el líder de los zombis no va a exponerse tan fácilmente.

Es entonces cuando ocurre algo completamente inesperado. «Vendrá a por mí», dice Bran. ¡Los pelos de punta! Es entonces cuando muestra a los demás la marca del Rey de la Noche y explica que lo que el zombi quiere es acabar con «este mundo». Para ello, lo primero que tiene que hacer es eliminar la memoria al respecto, y Bran tiene toda la memoria y más. Esta es una pieza clave: Bran Stark y el Rey de la Noche están conectados. ¿Puede ser que cuando muera uno, muera el otro también? Eso sería muy Harry Potter y Lord Voldemort.

Pero la intervención de Bran en el plan de guerra no finaliza aquí, sino que va a más. Como el Rey de la Noche está principalmente interesado en acabar con el joven Stark, su mejor idea es alejarse del castillo y dirigirse al bosque de dioses, donde servirá de cebo para cazar al Rey de la Noche mientras el resto de muertos se enfrenta al ejército de los vivos. Me estoy imaginando la escena y realmente es escalofriante: un zombi congelado dirigiéndose a un chaval indefenso en silla de ruedas para cargárselo. Sin embargo, Bran no estará solo. Theon saldará su deuda con el joven Stark y le cubrirá las espaldas con unos cuantos hijos del hierro que han viajado con él hasta Invernalia.

Por su parte, Daenerys está preocupada por sus dragones. Sabe que los muertos tienen lanzas que pueden acabar con la vida de estas bestias, así que su intención es esconderlos para enfrentarlos directamente contra el Rey de la Noche. No obstante, la incertidumbre crece porque nadie nunca ha intentado derrotar al líder del ejército de los zombis con fuego de dragón. Además, y me alejo un poco de la onda, habrá un reencuentro de hermanos: los dragones vivos y el muerto.

Al terminar la estrategia de la guerra, Daenerys perdona a Tyrion por su ignorancia y le destina a las criptas porque su inteligencia vale más que él mismo en la lucha. Además, Jorah Mormont y Lyanna Mormont también se reencuentran, pero no ha sido nada emocionante. Jorah le pide a su prima que vaya también a la cripta porque es el lugar más seguro de la fortaleza, pero la niña se empeña en luchar. Lo de esta niña es flipante. Con su valentía, su transparencia y su contundencia se ha ganado al público. Sólo espero que no muera, aunque es algo que probablemente ocurrirá.

Una mujer hecha y derecha

En este capítulo ha pasado algo que se veía venir, pero que no era necesario de ver. Y es que Gendry le ha entregado a Arya el arma que le encargó. Para algunos (me incluyo), ha sido realmente incómoda esta escena. La niña que vimos crecer se ha convertido en una mujer. Aparte de interesarse por manejar las espadas, por las batallas o incluso ser una asesina sin compasión, hemos visto el primer desnudo de Maisie Williams.

Claro, la joven Stark ve que el momento de su muerte está próximo y no quiere fallecer sin descubrir todas las delicias de su mundo. Entre tanto, Gendry se le pone a tiro. Que si con cuántas mujeres has estado, que si llevas la cuenta, que si eres bastardo de Robert Baratheon, que si te entrego el arma… Pim pam pim pam. Una cosa lleva a la otra y por primera vez, tal vez última, Arya se lanza y besa a Gendry, con quien tiene una noche sexual. Realmente es raro haber visto a una niña crecer para ver que ahora se acuesta con un hombre.

Sin embargo, el desnudo de la actriz es bastante discreto y poco escandaloso. Se ve más bien poco. Eso sí, Gendry parece escandalizarse un poco al ver que tiene cicatrices en las costillas.

Dos reinas y un destino

La reina dragón no tiene suficiente con llegar al norte, invadirlo, hacerse con el castillo y aspirar a destronar a Cersei Lannister. Ella quiere además llevarse bien con Sansa Stark, con quien no ha hecho muy buenas migas. Ambas tienen una conversación un tanto artificial y forzada, especialmente por parte de Daenerys.

«Las familias son complicadas», comentan ambas reinas. Sansa le comenta a la khaleesi la preocupación que tiene por Jon, ya que considera que los hombres son fácilmente influenciables por las mujeres. Pero todo cambia cuando Daenerys dice que fue Jon la que le cambió a ella: a priori su único interés era sentarse en el trono de hierro y regir los Siete Reinos, pero ahora está en el norte luchando por el bando de los vivos.

Cuando parece que podrían llegar a entenderse, ríen y tienen las manos cogidas, Sansa empieza a suponer: «Derrotamos a los muertos, destruimos a Cersei, ¿y después?». Eso en caso de que sobrevivan. Entonces Daenerys responde implacable y sin dudas en sus ojos: «Subo al trono de hierro». Sansa todavía acepta esta postura hasta que pregunta lo que ocurrirá con el norte. En ese momento, la tensión vuelve a aumentar entre ambas y la khaleesi separa su mano de la de Sansa. El futuro y el destino del norte parece que pondrá en un muro en la relación de las aliadas en caso de que sobrevivan.

Oye Daenerys, resulta que eres mi tía

Desde que Jonerys es real, el incesto está bien visto por los fieles seguidores de Juego de Tronos. Y mucho estaba tardando Jon -Aegon- en enterarse de su verdadero origen. Esta escena la vimos la semana pasada en el primer capítulo, cuando Sam se lo desvelaba a su amigo en las criptas.

En esta ocasión, es Daenerys la que se acerca a Jon en las criptas, que está delante de la estatua de Lyanna Stark, ¡su madre! Por fin la reina dragón va a enterarse de que no es la última Targaryen en el mundo. «¿Quién es?», le pregunta a su novio. Poco a poco, Jon le cuenta la historia de Lyanna Stark y Rhaegar Targaryen. El hermano de Daenerys no violó a la hermana de Ned Stark, sino que se casaron y tuvieron un hijo en secreto. Ahí es cuando Daenerys se entera de que se ha estado acostando con su sobrino.

Al principio parece que no lo encaja del todo bien. Sin embargo, lo que peor lleva es que Jon es el último heredero varón Targaryen y por lo tanto podría exigir el trono de hierro. ¿Quién de los dos será el ‘príncipe prometido’? ¿Matará uno al otro?

Recuento de muertos

¡Tranquilidad! Este apartado es para recontar los muertos de cada capítulo y la causa, pero en este episodio no ha habido ninguna baja. Pero avisamos ya de que la semana que viene este apartado estará lleno de nombres, algunos más previsibles y otros más inesperados.

Para comparar lo que ha pasado con el primer capítulo, haz clic aquí.

Ahora la expectación es máxima y la gran guerra ha comenzado.

5.0
03

Juan Carlos Piña

Palma de Mallorca, 1996. Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual. Aficionado a tocar el piano, a la fotografía y a viajar. ¿Música? ¡Sí, gracias!

Juan Carlos Piña

Juan Carlos Piña

Palma de Mallorca, 1996. Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual. Aficionado a tocar el piano, a la fotografía y a viajar. ¿Música? ¡Sí, gracias!

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