‘Juego de Tronos’: el principio del final (8×01)

El invierno ha llegado a Poniente y está dejando sus primeras marcas. El mundo lo ha notado y lo ha visto en el primer capítulo de la última temporada de Juego de Tronos. En total han sido 595 días de espera los que han tenido que esperar los fans para ver el desenlace de la ficción de HBO. ¡Y menudo estreno! Los hay que se han quedado despiertos en España hasta las dos de la madrugada para ver el estreno mundial en directo (y no comerse ningún spoiler). Otros se han levantado a las 5 de la madrugada para ver el episodio antes de irse a clase o al trabajo. Y otros lo han visto -o lo verán- más tarde. Las sorpresas no paran de llegar, pero como venía siendo lógico, las tramas empiezan a cerrarse y a converger. Este primer capítulo no ha dejado a nadie indiferente porque han salido prácticamente todos los personajes de Poniente. Además, se han visto elementos muy característicos de la serie: revelaciones, reencuentros, muertes, pactos, alianzas, sexo… 

Advertencia: esta entrada contiene spoilers. A partir de aquí que cada uno lea bajo su responsabilidad.

SERIO AVISO DE SPOILER

El foco de atención se centra en Invernalia

Como dejaba ver el trailer de la última entrega de Juego de Tronos, Daenerys iba a llegar acompañada de Jon Nieve (Aegon Targaryen) a casa del verdadero heredero al trono de hierro. Así ha ocurrido nada más arrancar la octava temporada. La khaleesi y el rey en el norte llegaban a Invernalia acompañados de los inmaculados, los segundos hombres y los dothraki. Además, como no podría ser de otro modo, los dragones Drogon y Rhaegal volaban por el norte con total libertad. Mientras los norteños corrían y se sentían amenazados, Arya Stark miraba fascinada la escena. A todo esto, en la cabalgata también estaban Tyrion Lannister, lord Varys, Gendry Baratheon y el Perro (Sandor Clegane), a quien la hija del honorable Ned daba por muerto varias temporadas atrás. Sin embargo, no se mete dentro ni saluda a Jon.

Unos minutos después y dentro del castillo, una comitiva espera la llegada de Jon y Daenerys. Entre ellos estaba Bran, con quien por fin se reencuentra. «Ya eres todo un hombre», dice el bastardo. «Más o menos», responde irónico el cuervo de tres ojos. Enseguida el rey en el norte abraza a su prima Sansa, señora de Invernalia, quien cede su casa a la reina Targaryen. No obstante, la llegada de la madre de dragones no genera simpatía entre los ciudadanos del norte. De hecho, en un principio la rechazan, incluyendo a Sansa. Cabe recordar que Bran rompe el hielo y es el motor para que todos empiecen a trabajar. Además, es él mismo quien le comunica a la reina dragón que Viserion es ahora un zombi y pertenece al Rey de la Noche.

En la sala de Invernalia tiene lugar una importante reunión con todos los señores norteños, la familia Stark, Daenerys y Tyrion. Parece que dar cobijo y comida al mayor ejército de todos los tiempos supone un problema para Sansa porque no ha calculado las reservas de alimentos para tantos guerreros para todo el invierno. Asimismo, y de modo muy sarcástico, se burla de la khaleesi porque tampoco hay comida para los dragones, que no sabe qué comen. Después vuelve a entrar en acción Lyanna Mormont, la líder de la isla del Oso. Sí, esa niña que mete más caña que el Joker en Batman. La joven líder reconoce que no quiere a Daenerys, sino que sólo quiere al rey en el norte. Sin embargo, Jon se defiende:»Tuve que elegir mantener mi corona o proteger al Norte. Elegí el Norte».

Llegado el momento, la rompedora de cadenas se preocupa por sus hijos porque sólo han comido 18 cabras y 11 ovejas, lo que considera poco. En ese mismo instante, va a ver a sus dragones junto a su sobrino y amante. Pero parece que sus hijos le importan más bien poco. Tanto es así que en vez de darles de comer, invita a Jon a montar a Rhaegal. Todo demasiado lógico. Pero ya tenemos a la segunda cabeza de dragón. Sin lugar a dudas, éste ha sido uno de los momentos más esperados de la serie.

Por otro lado, la khaleesi busca a Samwell Tarly para agradecerle la cura de la psoriagrís que le llevó a cabo a su amigo Jorah Mormont. Pero lo que parecía que iba a ser una escena enternecedora se tuerce y toma otro rumbo. Algo que parecía propio si juntábamos al adorable Sam y a la implacable Daenerys. Y es que la aspirante al trono de los Siete Reinos le confiesa que ha quemado vivos tanto a su padre como a su hermano. Esto quiere decir (y sí, has acertado), que Sam puede volver a su casa y que es el líder de la casa Tarly. Sin embargo, alejado de alegrarse, llora la muerte de sus familiares por no hincar la rodilla ante Daenerys en la séptima temporada. Por ello, sale de la biblioteca y baja al patio, donde se encuentra con Bran, quien convence al aprendiz de maestre para contarle a Jon su verdadero origen.

Y sí, éste es otro de los momentos más esperados desde la sexta temporada. Jon tiene que saber que no es un bastardo, sino que es un verdadero Targaryen y que el linaje le llevaría al trono. Para empezar, tal vez por un ataque de celos, Sam le echa en cara a Jon su relación con la reina dragón. No es que quiera impedir el incesto entre ambos, sino que no ha encajado bien la noticia de su padre y su hermano. Y es curioso porque más que un reencuentro bonito entre Sam y Jon, hemos encontrado una secuencia llena de tensión en la que el rey en el norte por fin se ha enterado de su origen. ¡Dos temporadas le ha costado al muchacho! Las tornas cambian y ahora es Jon -Aegon- a quien le cuesta hacerse a la idea de que toda su vida ha sido una farsa, que nunca ha sido bastardo, que se acuesta con su tía y que es heredero al trono. De hecho, Sam le plantea una cuestión muy contundente: «Renunciaste a tu corona por salvar a tu pueblo. ¿Haría ella lo mismo?». Fin de la escena. A otra cosa, mariposa.

Reencuentros muy esperados (y otros no tanto)

En el último capítulo de la séptima temporada ya vimos algunos de los reencuentros más esperados. Cito algunos: Theon-Euron, Tyrion-Cersei, Brienne-El Perro, El Perro-La Montaña, etc.

Pero este primer capítulo que dará lugar al desenlace definitivo de Juego de Tronos ha seguido la misma mecánica que el capítulo que le precede. Antes nombrábamos algunos de los reencuentros más esperados de algunos personajes: Jon-Bran, Jon-Sam… Pero son muchos más los que siguen esta cadena de reencuentros. Vamos por partes.

Arya Stark y el Perro. El lugar más apropiado para verse las caras tras cuatro temporadas era la forja de Invernalia. Sí, no había un lugar más bonito, más limpio y más silencioso para verse. En fin. El encuentro entre ambos ha sido muy frío y distante. «Déjale en paz», dice Arya Stark a Sandor Clegane cuando éste habla con Gentry Baratheon. Tras una tensa y corta conversación, el Perro, tan amable y agradable como siempre, concluye: «Qué zorrilla más fría. Quizá por eso sigues viva».

Arya Stark y Gentry Baratheon. Acto seguido, Arya y Gendry se vuelven a ver tras cinco duras temporadas. Recordemos que la última vez que disfrutaron de su mutua presencia fue en la temporada 3, cuando Melissandre se lleva al chico para ejecutarlo. El caso es que esperaba un abrazo o algo por el estilo. No ha sido el mejor reencuentro, pero tampoco el peor. Y es que la Stark le ha pedido a su amigo que le forje un arma con vidriagón. La verdad es que ha sido uno de los momentos más entrañables del capítulo. Pocas veces hemos visto a Arya sonreír y este momento ha sido oro porque por fin hemos visto a una Arya contenta.

Tyrion Lannister y Sansa Stark. Llevan sin verse desde la boda de Joffrey Baratheon (Lannister), que tiene lugar en el capítulo 2 de la cuarta temporada. Ha pasado mucho tiempo. Sansa es ahora una mujer hecha y derecha, muy lista, muy estratega, pero sobre todo la señora de Invernalia. Por su parte, Tyrion es actualmente mano de la reina Daenerys. Pero lo más importante de todo es que técnicamente ¡todavía son matrimonio! Son de esos pocos matrimonios que han perdurado en el tiempo aunque ninguno quisiera y a pesar de que no se hayan visto. La conversación ha reinado por la cordialidad y por una Sansa que se ha atrevido a juzgar a Tyrion y a llamarle tonto. En el norte parece que no se creen la promesa de Cersei Lannister: sus huestes irían al norte a luchar contra el ejército de los muertos. Y Sansa hace bien. Muy bien. De hecho, hay un rumor entre los fans que apunta al enano como traidor, ya que el final de su conversación con su hermana no se vio y podrían estar tramando algo contra la khaleesi y los Stark.

Theon Greyjoy y Yara Greyjoy. Desde que el tío de ambos secuestrase a Yara, Theon ha hecho todo lo posible para rescatarla. En el final de la séptima temporada vimos a un Theon que plantó cara y se atrevió a lanzarse al mar para ir a buscar a su hermana. Yara estaba atada a un poste en uno de los barcos de la flota de hierro, comandada por su tío Euron, el raptor. Aprovechando su estancia en la capital, Theon y sus hombres consiguen liberar a Yara y se ponen en dirección a las islas de Hierro. Durante el trayecto, Yara aconseja a su hermano que vaya a Invernalia a luchar por los Stark. Recordemos que invadió este terreno en la segunda temporada. Esa misma vez fue la última que vio a Bran Stark. Por eso, el reencuentro será muy interesante. Incrementemos el hype.

Arya Stark y Jon Nieve (Aegon Targaryen). Éste ha sido el reencuentro más esperado. Y es que llevan sin verse desde que Jon emprendió su viaje al muro para formar parte de la Guardia de la Noche y Arya fue con Sansa y Ned a Desembarco del Rey. Esto ocurrió al principio de la primera temporada. Sin lugar a dudas, sí que ha sido entrañable. Ambos personajes se tuvieron siempre mucho cariño y aprecio. Algo que con Sansa no pasó nunca. En este reencuentro, se abrazan dos veces, se presentan las espadas y hablan de su trayectoria durante todos estos años.

Bran Stark y Jaime Lannister. Poco se hablaba de estos dos, que la primera y última vez que se vieron fue en el primer capítulo de la serie, cuando Jaime está en pleno acto sexual con Cersei en Invernalia y el joven Stark les pilla con las manos en la masa. Debido a esto, Jaime empuja al niño del torreón y le deja inválido para el resto de su vida. Pero gracias a ser un tullido, ahora es el cuervo de tres ojos. ¡Y menuda tensión! En cuanto Jaime pone un pie en Invernalia, Bran le está esperando en su peculiar silla de ruedas. Ambos se miran y ahí acaba el capítulo. ¡Sí, señor! Menuda forma de cerrar un capitulazo. Demasiado inadvertido estaba pasando el reencuentro entre Bran y Jaime. ¿Le dará Bran una oportunidad redimirse, arrepentirse por sus hechos y pedir perdón? Lo veremos en el próximo capítulo.

Mientras tanto en Desembarco del Rey

Euron Greyjoy llega con la flota de Hierro a Desembarco del Rey. Cersei Lannister ve llegar todos los barcos cuando Qyburn le informa de que el muro ha caído y que el ejército de los muertos lo ha cruzado y ella como el que oye llover. Pero a ella le da igual. Así es la reina de Poniente. ¡Menuda interpretación! Poco después se encuentra con su último aliado, quien está interesado en mantener un encuentro romántico con Cersei. Antes de eso, la reina madre se entera de que tiene 20.000 soldados y 2.000 caballos a su disposición para la guerra venidera. Porque una cosa está clara: Cersei va a defender con uñas y dientes su trono. Pero no hay elefantes, algo que incomoda y decepciona a la reina. No obstante, eso y la arrogancia de Euron son suficientes para llevarse al Greyjoy a la cama. El pretendiente de la reina le dice: «Pondré un príncipe en vuestra barriga». Ay, Euron, me da a mí que llegas tarde, campeón. Tu amada ya está embaraza (otra vez) de su hermano.

Otro aspecto muy importante es el que compete a Bronn. Resulta que Cersei le ha pagado para que, si uno de sus hermanos (Tyrion o Jaime), o los dos, sobrevive/n a la guerra del norte, les mate. Para esta misión, le ha dado una ballesta. Por este motivo, es difícil pensar que Tyrion y Cersei hayan llegado a un acuerdo mutuo en capítulos previos para traicionar a Daenerys.

Primera muerte de la temporada

¡Señores! Beric Dondarrion y Tortmund Matagigantes siguen vivos. La destrucción del muro no acabó con ellos. De hecho, viajan hasta Último Hogar, la residencia de la casa Umber, la familia que vive más al norte de Poniente. Por este motivo, era probable que fuera el primer lugar donde los caminantes blancos dieran sus primeros pasos. Pero calma, Tortmund y Beric no se han cruzado con ellos, sino que los muertos llegaron antes y arrasaron con la ya extinta casa Umber y su pequeño ejército. Beric y Tortmund entran en el castillo junto con unos supervivientes más del muro. Cualquier persona en su sano juicio se daría la vuelta al ver un castillo vacío, lleno de sangre y sabiendo que hay zombis congelados por ahí sueltos. Pero no, ellos tienen que demostrar su valentía.

Cuando parecía que en los pasillos del interior del castillo tendrían un primer encuentro con el Rey de la Noche y los muertos, se ven las caras con los hombres del castillo negro (donde Jon, Sam, Peep y Green formaron parte de la Guardia de la Noche). Poco después se pasean por los interiores y está todo totalmente desordenado como si hubiera habido un robo a gran escala. En el gran salón de los Umber llega el momento más macabro y gore del capítulo y puede que incluso de la serie. En la pared está colgado el pequeño Jon Umber, líder de esta casa noble. Además, está rodeado de numerosos miembros humanos (más concretamente, brazos) que han sido amputados de sus respectivos cuerpos. Los brazos y el cuerpo del niño forman una espiral. Este símbolo significa una advertencia del Rey de la Noche. Pero no, el niño no está muerto y ya está, sino que lo han convertido en caminante y era una trampa. El zombi parecía que iba a atacar a Tortmund por la espalda, pero Beric ha sido más rápido y lo ha quemado con su espada de fuego. ¡Vaya reflejos!

RECUENTO DE MUERTOS

  • Siete soldados de la compañía dorada. Asesinos: Theon y sus hombres. Forma de la muerte:.
  • El joven Umber. Asesino: ejército de muertos (de manera definitiva: Beric Dondarrion). Forma de la muerte: clavado en un muro y quemado.
‘Juego de Tronos’: el principio del final (8×01)
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Juan Carlos Piña

Palma de Mallorca, 1996. Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual. Aficionado a tocar el piano, a la fotografía y a viajar. ¿Música? ¡Sí, gracias!

Juan Carlos Piña

Juan Carlos Piña

Palma de Mallorca, 1996. Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual. Aficionado a tocar el piano, a la fotografía y a viajar. ¿Música? ¡Sí, gracias!

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