Fito Páez y su público: un romance sin fisuras en el Inverfest

Martes 29 de enero, interior noche, ciudad de Madrid, dentro del Teatro Circo Price. Fito Páez empieza a bajar las escaleras del escenario y el público rompe en un estruendo de adoración y cariño, el artista se mueve en el pasillo entre butacas y brazos que emanan respeto y calor. El final se acerca y todos lo sabemos, pero entonces antes debería explicar cómo comenzó todo.

Apenas tres minutos después de la hora pactada y nueve años después de su último concierto en Madrid mientras algunos rezagados apuran el paso, el músico nacido en la ciudad de Rosario y con valija diplomática idiosincrática en medio mundo salió a escena sin aspavientos ni apagón previo de luces para que el primer aluvión de aplausos de la noche haga acto de presencia. Sobre el escenario la sola compañía de un piano de cola y un repertorio que lleva tatuado en cada nota y en cada sílaba tantas historias como oídos lo escucharon en los últimos cuarenta años. Como pistoletazo de salida y luego del saludo correspondiente empiezan a sonar las notas de Llueve sobre mojado” para una ciudad que ya estaba rendida a sus pies

Así comenzó una trama de casi dos horas en las que pudimos descubrir que Fito Páez tiene mucho para contar desde las teclas. Sus dedos se mueven con una destreza y una sensibilidad asombrosas en un instrumento que suena a Chopin, a Ian Stewart, a Charly García, a Piazzolla, a Billy Preston, a Gershwin y así hasta empezar a contar con los dedos de los pies. Los clásicos empiezan a sucederse: Dos días en la vida”, una de mis primeras canciones feministas’ como decidió presentar esa oda a la obra de Ridley Scott, “11 y 6″ y su crónica de harapos e inocencia y el desembarco en una magnífica versión de Ring them bells” de Bob Dylan en inglés y castellano que fue precedida por un Páez preguntando “acá también corría eso de que Dylan cantaba mal? recuerdo a esa horda de boludos diciendo que Dylan cantaba mal ¡Ay dios!”.

A estas alturas de la noche el público ya se oía en iberoamericano sin subtítulos, Colombia, Venezuela, Chile, España, Uruguay, Argentina, Perú y Ecuador dieron el presente en un patio de butacas que vivió un espectáculo llamado Sólo Piano como si se tratase de un megaevento con pirotecnia y kilovatios de sonido. Tal vez por eso es que cuando Leiva llegó invitado al escenario, guitarra en ristre, para cantar juntos “La rueda mágica” el recibimiento fue digno de un Rolling Stone. Dentro del apartado de invitados también sumó la aparición de Leonor Watling cuando “Pétalo de sal” y el aura de Spinetta” recorrieron la noche.

Es destacable cómo a pesar de no alcanzar algunas notas al cantar en las fronteras más agudas y practicar arreglos en las melodías a tal fin, el arrojo y el vértigo de sus años mozos siguen intactos, Fito Paez canta como Fred Astaire bailando Tap con zancos; en el filo del precipicio sin siquiera perder el equilibrio y haciendo que parezca fácil. Así como parece fácil el momento en el que sin anestesia ni previo aviso suena en el piano la introducción de Desarma y sangra”, magnífica pieza de Charly García que es reproducida con precisión de quirófano y pasión esquina.

Con tanto entregado en una noche sólo quedaba una última ofrenda. El artista baja caminando entre el público, el silencio se abre paso y con valor de sus pulmones como único recurso y desde las entrañas empieza a cantar “¿Quién dijo que todo está perdido?” inequívoco inicio de Yo vengo a ofrecer mi corazón”. Ofrecimiento que el público agradeció de pie y emocionado, pidiendo más y volviendo al hogar silbando entre dientes.

Fito Páez y su público: un romance sin fisuras en el Inverfest
5 (100%) 2 votes

¿Qué otra cosa puede hacer un conversador compulsivo cuando no le quedan oídos cerca? Escribir, hablarle al ordenador, a la libreta más cercana o al teléfono mientras pienso en el siguiente disco que voy a escuchar.

Javier Vittone

¿Qué otra cosa puede hacer un conversador compulsivo cuando no le quedan oídos cerca? Escribir, hablarle al ordenador, a la libreta más cercana o al teléfono mientras pienso en el siguiente disco que voy a escuchar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies