“Estopa 2.0”: Cuando los Muñoz salieron de su zona de confort

Pocas bandas son capaces de perdurar en el tiempo con tanta fuerza y tanta fidelidad como lo ha hecho Estopa. Los hermanos Muñoz son parte del imaginario colectivo de las generaciones que crecieron a finales de los 90 o principios de los 2000. Uno de los binomios que llevan por bandera un carisma que les acompaña en conciertos, entrevistas o lo que se les ponga por delante. Y con la rumba como hilo conductor, a pesar que en algunos momentos hayan intentado probar por otros derroteros. Como fue el caso de Estopa 2.0.

En general, si alguna vez nos decepcionamos con algo es porque lo que esperamos de eso, es decir, la expectativa, debe ser alta. Estopa puso el listón de su música a la altura de récord, especialmente después de publicar el ‘X Aniversarium’, disco con el que querían rendir un homenaje a una década llena de éxitos. Y buscando una reinvención, se reinventaron.

Estopa 2.0: Un nuevo rumbo

Este nuevo material trajo consigo un cambio de sonido que pudo sonar extraño para aquellos fans iniciales del dúo. La inclusión de elementos electrónicos y acordes más rockeros convirtieron su música en algo más que una simple rumba. Canciones como ‘Me quedaré’ apostaban por la fuerza y otras como ‘Mañanitas’ ejemplificaban que no iba a ser raro encontrarnos con elementos más ‘funk’ dentro de sus pistas.

Otro de los cambios que supuso este disco recae en el hecho de apostar por letras más profundas y más oscuras. ‘Estación del olvido’ o ‘Un rincón de mi mundo’ tienen mensajes hondos que convierten la música en sensibilidad, y ayudan a entender esa simbiosis de ritmos rockeros y duros con letras menos celebradas y más cuidadas, aunque con esencia de Estopa siempre.

Singles con más rock y menos rumba

De hecho, sin ir más lejos, el primer single del disco fue ‘La primavera’, un tema que se aleja de aquellos temas buenrolleros y vacilones, de pachangeo. En este momento vimos una versión de Estopa más comedida, aunque igual de efectiva. Pero con todo el repertorio de los hermanos Muñoz, está claro que ese primer single no iba a sonar en verbenas de fiestas de pueblo y sí otros de otros discos anteriores como ‘Vino Tinto’ o ‘La raja de tu falda’.

El segundo single fue ‘Me quedaré’ y tampoco era el claro ejemplo de la esencia de los de Cornellá. Sin embargo, este sencillo sí tenía más fuerza y era más apegado a las radios, pero seguía la línea del disco. Tema que iba creciendo hasta el estribillo, con ritmo rockero y una letra menos fiestera o desenfadada que el resto.

No obstante, aunque este disco pueda parecer lo más alejado del estilo Muñoz, funcionó a la perfección en las listas de éxitos, siendo el álbum más vendido de España. Fue un punto de inflexión, un viraje obligatorio, hacia nuevas tierras. Y a veces con punto de retorno, pues con ‘Fuego’, su último disco, volvieron a esa esencia de antaño. La zona de confort está bien. Pero a veces, el riesgo curte y hace más valientes a los artistas.