Varry Brava: “Nuestro único baremo cuando componemos es pasárnoslo bien”

Sus letras desenfadadas, sus melodías pegadizas y su curiosa estética. Cualquiera que haya escuchado sus canciones sabe que Varry Brava creó, hace ya unos años, una marca personal que no dejó indiferente ni a Carlos Sadness -ya lo decía en su colaboración con los murcianos: “estaban tocando los Varry, fijo, lo escuché desde abajo”-.

Óscar -voz y guitarra-, Aarón -teclado- y Vicente -guitarra- ha sumado un hito más en su carrera, el de llenar la Joy Eslava para su concierto de presentación en Madrid de su nuevo álbum, “Furor”. Con ganas y algo más de experiencia, esa que aporta haber tocado antes en la mítica sala madrileña, Varry Brava hará vibrar el 14 de abril a más de mil personas al son de sus diez nuevos temas y de sus ‘oldies’.

Acabáis de colgar el cartel de “entradas agotadas” para el concierto de la Joy Eslava. ¿Cómo afrontais este concierto? ¿Hay algo que pueda desvelarse de esta noche tan especial?

Óscar: Tocar en la Joy es algo especial, es nuestra segunda vez y es la primera que se llena tanto y tan rápido. Comparándolo con el del año pasado, en el que estábamos nerviosos, ahora venimos más rodados y dispuestos a no estar pendientes de cada segundo del ‘show’. Eso se va a notar.

La Gira Furor empezó hace un par de semanas y ya habéis tocado en vuestra Murcia natal. Nunatak, Viva Suecia, vosotros mismos… ¿qué os dan de comer allí para que estén brillando tantas bandas murcianas?

Óscar: Ya lo decía mi madre: “cuidado, hijo, que te echan droga en la bebida”.

Aaron: Lo que hay es muy buen rollo entre las bandas. También tenemos la suerte de que ninguna de esas bandas han nacido al amparo estético de otra banda. A veces aparece un grupo que lo rompe todo y salen diez que suenan igual. En Murcia no tienen nada que ver uno con el otro y eso hace que la gente se los crea. No quiero desmerecer los movimientos que surgieron en su momento en Granada o en Gijón, pero es cierto que en estas ciudades había una línea de sonido más clara mientras que en Murcia cada banda tiene su juego.

Precisamente en “Furor” habéis dedicado una canción a la sala 12 & medio de Murcia, que os trae muy buenos recuerdos, ¿verdad?

Aarón: Ahí empezamos a tocar, nosotros y muchas otras bandas. Ahí ganamos nuestro primer concurso para cantar en el S.O.S., hicimos nuestro primer ‘sold out’, nuestra primera presentación de disco, nuestra primera fiesta hasta acabar por los suelos… La sala tenía mucha magia y muy buen sonido. Para revistas como Mondo Sonoro era de las mejores cinco salas de España.

¿En qué se diferencia “Furor” de los anteriores álbumes?

Óscar: Yo creo que “Furor”, por el propio proceso de grabación y composición, ha sido un disco que tiene mucho más que ver con cómo haciamos las cosas al principio. Nos hemos liado hasta las mil tocando, nos hemos dejado llevar por lo que nos gustaba en cada momento. Esa es la diferencia, incluso con el disco anterior a “Safari emocional”.

Nos hemos liado hasta las mil tocando, nos hemos dejado llevar por lo que nos gustaba en cada momento.

Mojáos un poco, ¿cuál es la canción más especial de las diez que componen el disco?

Aarón: A mi me gusta mucho 12 & medio, por lo que hemos dicho antes. Satánica a la gente le gusta mucho, es una canción emotiva. Me hace ilusión que la gente haya entendido La ruta del amor, con ese punto noventero, entre lo hortera y lo emocional.

Óscar: Las noches fugaces también es muy especial para nosotros. Además, con la canción que abre el disco, Un nuevo giro, queríamos que cuando la gente lo pusiera dijese: “aquí están los Varry”.

Una vez en El Rescate Musical os definimos como un grupo que parecía recién salido de la movida madrileña. “Furor” nos transporta a la Ruta del Bakalao de los noventa. ¿Realmente os inspira la música que sonaba en estas discotecas?

Óscar:  En este disco tiene mucho peso La ruta del amor, porque es un ejercicio de música máquina de los noventa. Es un homenaje a todo este movimiento, que además creemos que está poco valorado. Se ha quedado en que todo fueron pastillas y éxtasis, pero no fue sólo eso. No obstante, el disco, en general, no tiene sonido noventero.

Aarón: Los noventa están presentes en canciones como Adiós o en algunos momentos de 12 & medio… Tampoco es un disco tan ochentero como “Demasié”. A lo mejor, los temas ochenteros de “Furor” son más del 80 y en “Demasié” son más del 84. Sí, tenemos discusiones a ese nivel… [risas].

Óscar: La verdad es que, cuando éramos niños, era bien fácil pedirle a tus padres que te compraran una cinta de música máquina.

Aarón: Con los noventa nos hemos reencontrado gracias a nuestro road manager, Oli. Él es un superviviente de esa época y estuvo pinchando en las discotecas de la Ruta. Cuando vamos en la furgoneta, conduce y pone música máquina.

¿De dónde surge la estética del pintalabios de la portada de “Furor”?

Aarón: Pues nos estábamos enrrollando y… [risas]

Óscar: El diseñador del disco es Juan Jiménez. Cuando quedamos con él, tenía como unas tres semanas para hacer el diseño, casi el mismo tiempo que nosotros para terminar de grabar. A él le pareció que a las canciones les venía bien un trazo, algo rápido y espontáneo. Así, decidió escribir el nombre del disco con pintalabios porque quería usar una textura que no fuese un rotulador o un bolígrafo, incluso que dieran ganas de emborronar el título. A todos nos gustó la idea, representaba muy bien visualmente lo que queríamos. Incluso pensamos en escribir a mano la letra de las canciones del libreto.

Fotografía: Andrea Seco

Una pregunta que seguro que nos os han hecho nunca… ¿cuál es vuestro “sitio perfecto”?

Aarón: Mi sitio perfecto durante los últimos cuatro años de mi vida era “El Palentino” y lo han cerrado… Voy a tener que ir de bar en bar hasta encontrar mi próximo sitio perfecto.

Óscar: El mio son los miércoles por la tarde, cuando juega el Real Madrid y me pongo en el sofá con un litro y un aperitivo.

Publicasteis “Safari Emocional” el año pasado, ¿por qué habeis tardado tan poco tiempo en lanzar el siguiente disco?

Óscar: Yo creo que es porque las canciones de “Safari” llevaban compuestas y maquetadas mucho tiempo. Cuando salió el disco, aunque para la gente fueran canciones nuevas, ya teníamos ganas de sacar otro.

El otro día lanzasteis el primer videoclip de “Furor”. Contadnos cómo surgió la idea de Nada personal.

Óscar: Nos lo grabaron los chicos de AfterLive, con quienes hemos grabado los tres últimos videoclips. Son fans de Varry y entienden nuestro rollo. La idea fue de ellos. Nada personal no habla de un género concreto, sino de dos personas sin más, que no se conocen, que se encuentran de repente y nunca se olvidan. No hablar de ningún género en concreto daba pie a jugar.

Aarón: Además, eso de meter adjetivos en masculino o femenino según nos apetezca lo llevamos haciendo desde el principio.

¿Qué creeis que os diferencia del resto de grupos del estilo?

Aarón: ¿Cómo se contesta a esto sin quedar mal?

Óscar: Eso debería decirlo la gente. No teníamos ninguna intención de dar nada nuevo al panorama, ni siquiera queríamos estar en ninguna escena. Todo ha ido viniendo con la ilusión y con el esfuerzo de todos por hacer más canciones.

Aarón: Siendo objetivos, supongo que tenemos que ver más con la musica de baile que el ‘indie’ imperante. Hacemos las canciones que nos salen de las narices, como todas las bandas, en realidad. Si algún grupo quiere sonar como Vetusta Morla o como Izal, pobres de ellos. Qué pena que te dediques a esto y no hagas lo que te apetezca, cuando es algo que requiere tanto esfuerzo.

Óscar: Bailar es una cosa que también emociona, no es algo superficial. Cuando hacemos las canciones en acústico, se descubre ese lado nuestro que no sólo es “de bailar” y que sigue siendo nuestra identidad. Al principio decíamos: “los acusticos son una mierda”, y ya en el repertorio del año pasado empezábamos Calor a piano y voz. Lo que nos diferencia del resto está en la esencia de hacer canciones. Es un pop muy concreto, tal vez menos guitarrero que Izal, Lori Meyers o Love of Lesbian, bandas que nos flipan, pero que son distintas a nosotros.

Cuando hacemos las canciones en acústico, se descubre ese lado nuestro que no sólo es “de bailar” y que sigue siendo nuestra identidad.

Quizás es que sois una banda muy libre en ese sentido, ¿no?

Aarón: Jamás hemos pensado en el qué dirán. A lo mejor otras bandas no lo piensan, pero son más normales [risas]. Nuestro único baremo cuando componemos es pasárnoslo bien.

Óscar: Siempre piensas de alguna forma lo que dirán de las canciones, pero en general nos da igual. Eso seguro que pasa porque la composición de las canciones es como un juego compartido, donde ponemos en práctica esas cosas que vas escuchando. Al final te dejas llevar por lo que más te divierte y es más importante eso que tratar de trasladar un mensaje personal.

Ese “hit infalible”, por el que casi todo el mundo os conoció, fue No gires. ¿Es una maldición o un orgullo?

Aarón: Es una santa bendición. También es cierto que si luego otras canciones posteriores no hubieran funcionado, sí que sería una cruz. Es una bendición que, en una casa de campo con tus colegas, salga una maqueta, que en ella esté No gires, y que, de repente, suene en todos lados. Ojalá arrastremos así todas las canciones durante nuestra carrera y sean “hits infalibles”. Ojalá todo sea una vida de excesos y depravación y con 45 años estemos muertos… Bueno, que se muera sólo uno de la banda. Vicente, por ejemplo… [risas].

Es una bendición que, en una casa de campo con tus colegas, salga una maqueta, que en ella esté No gires, y que, de repente, suene en todos lados.

En El Rescate Musical decimos que la música es ese lenguaje poderoso capaz de rescatarte. ¿Qué es para Varry Brava la música?

Aarón: La música era lo que peor se me daba de pequeño y siempre he intentado lo que más me costaba hacer.

Óscar: Yo siempre he tenido la sensación de que, aunque todo te vaya mal, siempre te queda la música. Cuando tenia miedo, cuando mis padres discutían o cuando la chica que me gustaba no me hacía caso, la música era mi salvavidas.

Fotografía: Merce Moreno
Varry Brava: “Nuestro único baremo cuando componemos es pasárnoslo bien”
5 (100%) 3 votes

Merce Moreno

Si hay algo que me guste más que hacer música es poder contársela al mundo. Periodista apasionada de la música rock e indie. También soy otra fan de John Boy.

Merce Moreno

Merce Moreno

Si hay algo que me guste más que hacer música es poder contársela al mundo. Periodista apasionada de la música rock e indie. También soy otra fan de John Boy.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies