The New Raemon: “Para mí no solo han sido 10 años, sino que cuento 27 que hace que toco”

The New Raemon, en plena gira de su nuevo álbum Quema la memoria en homenaje a sus 10 años de carrera

The New Raemon es la máscara a la que Ramón Rodríguez acude para publicar las canciones que escribe. Y así lo ha hecho con este sello durante 10 años, siendo muchos más los que ha dedicado a la música. Quema la memoria es el doble disco recopilatorio de esta década de canciones, con el que actualmente gira por todo el país, haciendo un guiño al pasado para poder seguir haciendo música para un futuro.

 

¿Por qué afirmas que la memoria quema?

“Hace referencia a la canción Tú, Garfunkel que es del primer disco, y entonces hace 10 años me pareció interesante y divertido hacer este juego de palabras, quema la memoria, de lo olvidadizo. Y querer olvidarte de lo que te ha pasado porque te quema la memoria, usar esta metáfora porque no te hace sentir bien. Pero quemarme no me quema nada, pienso que equivocarse o vivir, depende de qué cosas, forma parte de la experiencia de la vida y de todo se aprende, sobre todo de las cosas que no te salen bien, más de las que te salen bien”.

Quema la memoria es echar un vistazo atrás ¿cómo ha sido hacer un recorrido por tus 10 años de música?

El motivo del recopilatorio es el orden, ordenar las cosas, porque para mí no solo han sido 10 sino que cuento 27 años que hace que toco. A nivel personal es como cuando llevas tanto trabajo y tantos discos que necesitaba clasificar todo eso para no cerrar esa etapa, pero poner una caja con un lazo y seguir para delante. Era un ejercicio a nivel práctico para hacer como un reset y poder seguir haciendo discos sin tener la sensación de que continúas haciendo lo mismo, aunque es imposible tener esa sensación a veces cuando llevas tanto tiempo haciendo algo, ya suenas a ti aunque no quieras, cantas y tocas de una forma muy determinada; entonces intentar modificar eso es el juego en el que estoy ahora. Suenas a ti pero intentas sonar a ti distinto”.

The New Raemon publica su nuevo disco"Quema La Memoria"

¿Con qué te quedarías de esta década de música?

“Tengo un recuerdo muy guay del principio, cuando empezamos con Ricky Falkner, Ricky Lavado y entonces entró Pablo, que todavía está, el guitarrista Pablo Garrido. Fue una época muy divertida porque en realidad es una cosa que empezamos como medio en broma y no sabíamos muy bien lo que estábamos haciendo, y de golpe el disco cayó en gracia, empezaron a salir mogollón de conciertos, venía mucha gente, cantaban las canciones… O sea fue como la primera vez que te das cuenta de que has hecho un disco que ha llegado a más gente por los motivos que sean y tú tampoco sabes muy bien por qué. Me quedo con eso porque es una muestra también de que tú no puedes hacer un disco calculando que vaya a gustarle a la gente, porque es prácticamente imposible, a lo mejor lo haces y no le gusta a nadie. Guardo un buen recuerdo de eso porque yo tampoco tenía muchas esperanzas con el disco”.

“Principalmente porque admiro mucho a Paula y la quiero mucho, es muy buena amiga mía y ya nos conocíamos, pero a raíz de hacer este trabajo juntos nos hemos podido llegar a conocer mucho más y para mí esto es un regalo. De hecho lo del libro es una cosa que ha pasado de manera casual y espontánea entre los 2, tampoco estaba planeado que fuera así. Sí que sabía que iba a hacer un disco por los 10 años y que quería hacer un libro con las letras, pero así me parece mucho más interesante, le da una dimensión al letrista muy potente con las ilustraciones de Paula. No es un libro de letras al uso, es otra cosa. He tenido mucha suerte de que esto pasara, pero ha pasado por las sinergias de cada uno y yo sé que a Paula le interesan mucho mis cosas y ha quedado super chulo”.

¿Qué determina a Ramón Rodríguez para contar con unas canciones sí y otras no en el repertorio?

“Aquí estaba condicionado por la duración de los vinilos, solo puedes meter 20 minutos así en cada cara. Eso ya condicionó y tuve que dejar algunas fuera que hubiera puesto, pero eran demasiado largas, entonces no podía poner algunas que sé que la gente quería escuchar. Ha sido laborioso en ese sentido, he tenido que hacer muchas pruebas antes y no he puesto todo lo que quisiera, pero también porque entiendo a la gente que compra el disco. También fue trabajo del segundo disco recopilar canciones que no se han publicado en vinilo porque tengo muy en cuenta la gente que tiene los discos en vinilo, entonces justificar la compra de este vinilo, porque si ya tienes las canciones en los discos es absurdo hacerles pagar dinero por el diseño y ya está. Fue pensar en todo eso, en la gente que sí compra todos los discos, la gente que a lo mejor no los tiene, pero quiere escuchar algunas canciones juntas; era pensar en todo el mundo, y luego pensar en lo que tú pondrías. Es complicado porque es imposible resumir todo, también condiciona el minutaje… Más o menos he conseguido un equilibrio. También fui mandando los órdenes a un par de amigos de confianza para preguntarles si funcionaba así o no. Es importante tener feedback de gente externa, cuando grabo mis discos también se los dejo escuchar, e incluso las maquetas para ver qué les interesa más; porque a veces estás tan metido, como lo has hecho tú, que no puedes ser objetivo”.

Cuando te enfrentas a cada disco, el reto es analizar la obra anterior para intentar vestirlo distinto o plantearlo con otros elementos

¿Cómo ha cambiado The New Raemon en todo este tiempo?

“Cuando llevas tanto tiempo cantando y tocando encuentras tu método, tu forma de hacer las cosas, entonces tienes que estar un poco alerta para no acomodarte en ese método porque a veces puede ser muy mecánico. A mí por ejemplo, lo que es armar la música no me supone ningún suplicio, solo tengo que dedicarle algunas horas, sentarme con un instrumento y un micrófono y voy haciendo música. Es algo que tengo que muy interiorizado y es natural. Para mí el trabajo es preparar la lírica, las letras y hacer las voces, que es lo que hago al final cuando ya tengo las músicas. Ese propio mecanismo a veces te puede encorsetar; a lo mejor ya te sientes muy cómodo cantando en un tono, entonces lo que tienes que hacer cuando te enfrentas a cada disco es analizar la obra anterior para intentar vestirlo distinto o plantearlo con otros elementos, ya que en cada disco hay elementos más importantes que otros en la grabación o en la mezcla. Cuando has hecho tantos discos -yo he hecho muchos la verdad, habré hecho como 15 entre todos los proyectos– es complicado no sonar a ti mismo, entonces el reto es asumir que tú ya suenas a ti, pero intentar llevarlo un poco más allá, intentar cantar y escribir distinto“.

 

Y con tantos discos y también colaboraciones, ¿alguna colaboración pendiente, soñada?

“Las colaboraciones que he hecho, excepto la de Ricardo Lezón, no han sido pensadas, sino cosas que han pasado por la pura inercia de conocer a estos amigos y así siempre en medio en broma, con el “vamos a hacer algo”, y de golpe ya estás haciéndolo. Para mí también es un ejercicio interesante porque me permite resetear entre discos, salir un poco de ti mismo y hacer otra cosa y adaptarte a cómo trabaja otra gente, y ellos a ti. Así vuelves a hacer un disco un poco más fresco, no tienes todo el peso y responsabilidad. Con Ricardo (Mc Enroe) fue una cosa que sí que quería hacer, le llamé y pasó así, pero tampoco se me ocurre ahora mismo nadie. Siempre pasa cuando pasa, y de una forma que como con el libro con Paula, de una forma natural, sin planificar mucho”.

De los discos colaborativos, el conjunto con McEnroe es el que es más una propia identidad

¿Cómo surge el disco conjunto The New Raemon / McEnroe?

Admiro mucho a Ricardo y he tenido la suerte de hacer el disco con él, descubrir que él también me admira mucho, y nos hemos hecho muy amigos, casi como hermanos. Nos complementamos muy bien, de los discos colaborativos que he hecho es el que es más una propia identidad, no es como los otros -que me gustan también- pero era más, estas canciones son tuyas, estas son mías… Aquí conseguimos hacer otra cosa entre los 2, algo más compacto, y es porque tenemos una forma de escribir y entender las canciones muy parecidas, pero desde sitios distintos. Cuando Ricardo quiera hacer otro disco, lo haremos. No sabíamos tampoco qué íbamos a hacer, nos pusimos a hacerlo y en 3 meses estaba todo hecho y la verdad quedó muy bien”.

La preciosa edición de Quema la memoria se merecía una gira a su nivel, y el sábado fue el día de demostrarlo en Sevilla. The New Raemon venía al completo para recrear su cuidada selección de 10 años de canciones de una manera tan cercana y sincera que la interacción con el público marcó la visita.
The New Raemon en Sevilla. Fotografía: Miriam Calero

Sigues con la gira, todavía le queda carretera y manta a The New Raemon

“Sí, qué remedio (risas). Se disfruta porque vas con tu banda y nos lo pasamos bien, es como ir de colonias cada fin de semana. También es duro, porque a veces nos pegamos un tute Barcelona – Coruña… Es la forma de vida que hemos escogido y es una vida distinta. Entre semana es cierto que tengo mucho más tiempo para estar con mi familia y estar en casa, que en otro trabajo no podría”.

¿Qué nos encontramos sobre el escenario de esta gira?

“A 6 señores tocando 20 canciones de todos los discos y pasándolo bien. Con esta banda llevo 4 años ya y tocan muy bien, suena muy compacto. La gente se encuentra unos señores intentando tocar e interpretar las canciones lo mejor posible. Nosotros no llevamos ni globos con cerdos gigantes como Pink Floyd, ni luces, ni nada, es como son las canciones y nosotros tocando y ya está, es como mucho más básico, como si fuéramos una banda de los años 60, que todavía estaba todo en pañales. No es un gran espectáculo digamos, no está planteado así, son las propias canciones las que acompañan al show“.

Fuente: Facebook

¿Tienes algún concierto en la retina que recuerdes especialmente?

“Son muchos conciertos. A veces he podido disfrutar mucho con la banda en un sitio muy grande, con mucha gente, y a veces he disfrutado más en un sitio pequeño yo solo, con mi guitarra. Cada cosa y cada formato tiene sus ventajas. A veces tocar solo en un sitio pequeño durante una hora y media con una guitarra y que el bolo funcione y que la gente salga contenta es mucho más laborioso y reconfortante. Con la banda además es otra forma de tocar”.

Lo único que le pido a una canción es que me emocione, pero sin trampas

¿Qué rol crees que juega la letra de una canción en la música de hoy?

“Tal y como lo entiendo yo, para mí es el rol más importante, porque eso es una canción: una música con un texto y una persona que canta ese texto. Para mí casi el 90 % de la canción es el texto. Tú puedes escuchar a lo mejor un grupo que tocan justito, pero tienen un gran letrista y la canción es magnífica y te parece maravilloso esa mezcla. Yo es lo único que le pido a una canción, que me emocione, pero sin trampas, sin topicazos, sin la metáfora por la metáfora. Tal y como lo entiendo, cada palabra, cada acento, cada énfasis, tienes que interpretar el texto. Tampoco me fijo mucho en lo que hacen los demás y tal, porque solo me fijo en lo que me interesa y también como un ejercicio mental… Si tú te fijas en lo que hacen los demás compañeros, tal y como soy, que soy una esponja, inevitablemente, se me queda en la cabeza cualquier cosa que hagan y luego me va a influenciar a mí, y lo que quiero es sonar a mí mismo, no quiero sonar como mis compañeros contemporáneos. Sí que hay gente haciendo las cosas muy bien; a mí me gusta mucho Julio de la Rosa, escribe genial, me interesa también musicalmente como experimenta y plantea las cosas; lo hace como lo hace él, por poner un ejemplo, y así muchos. Él domina la palabra, es un tío inquieto, culto, que lee, que se esfuerza mucho en que todo esté lo más perfecto gramaticalmente posible… y para mí eso tiene valor, porque ves que hay un esfuerzo y un trabajo”.

Para nosotros la música es un lenguaje poderoso capaz de rescatarte, ¿qué es para The New Raemon la música?

“Para mí es una forma de vida, una vía de expresión vital, un algo que hace que le de sentido al sinsentido de la propia vida y del propio mundo en el que vivimos, que tampoco es algo natural, sino que está regido por las leyes de los hombres. Vivimos en un sistema que hemos creado nosotros mismos y es muy difícil llegar a ser tú mismo o sentirte realizado, entonces la gente que trabaja esta sensibilidad artística, ya sea pintura, un escritor, un dramaturgo, un bailarín, una actriz… Tenemos esa suerte de trabajar eso que en la escuela tampoco te enseñan a potenciar, una parte muy relacionada con la sensibilidad, muy humana; y poder hacer eso es una suerte, es lo que hace que todo cobre sentido, que tú sientas que tienes una finalidad y algo que le acabe de dar un orden y cierto sentido -aunque sea la propia película que tú te hayas montado-, pero sientes que tienes la suerte de poder de hacer esto, porque hay mucha gente que no tiene esta suerte”.

The New Raemon: “Para mí no solo han sido 10 años, sino que cuento 27 que hace que toco”
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Melómana, amante de la naturaleza y la naturalidad. Deja que la música te atrape y rescate, como a mí lo hace.

Laura Malo

Melómana, amante de la naturaleza y la naturalidad. Deja que la música te atrape y rescate, como a mí lo hace.

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