Joven Dolores: «Es más importante emocionar que ser diferentes»

Joven Dolores es un grupo formado en Ibiza (Baleares) de indie rock alternativo. Algunos de ellos formaron parte de otros grupos anteriormente, en concreto, Estatuas de Sal y Projecte Mut. Sin embargo, abandonaron esos proyectos para iniciarse en Joven Dolores, agrupación con la que se sienten más libres. El pasado mes de abril lanzaron ‘Galopa los días’, su primer disco y ahora están de gira por España. Hablamos con Joan Barbé, el guitarrista del grupo ibicenco.

Joven Dolores es un nombre algo inusual para un grupo, pero a su vez está lleno de homenajes por lo que he leído. ¿Por qué os llamáis así?

La Joven Dolores era una barca que hacía el trayecto Ibiza-Formentera y lo hizo desde el año 65 hasta el 95. Nosotros somos de Ibiza y aquí se le tiene mucho cariño, primero porque era la primera barca que iba hacia Formentera con un trayecto relativamente corto, aunque era una hora y media. Ahora ese trayecto ya se hace en 25 minutos, pero antes ya se podían transportar coches. Y bueno, en ese barco ha pasado de todo: ha habido nacimientos, ha habido música en vivo… Era un barco que, aunque hubiera muy mala mar, zarpaba siempre. Entonces es un barco muy querido y nos gustaba esa similitud con nosotros también. Además también nos gustaba que sonara con nombre femenino, de mujer. Son dos palabras muy diferentes la una de la otra. Dos significados muy diferentes ‘Joven’ y ‘Dolores’, un poco extraño. Hubo varias cosas que nos cautivaron del nombre y así se quedó.

Hora y media en barco de Ibiza a Formentera antiguamente, estando al lado.

Sí. Y se movía un montón, pero zarpaba siempre. Aunque hubiera un diluvio universal siempre salía puntualmente.

Pero si casi llegas antes nadando.

Ya, pero sobre todo iban mujeres que estaban de parto y tenían que venir a Ibiza o transportar coches o vehículos con mercadería. Además en el año 65, cuando vinieron los primeros hippies, también llamaron al barco ‘Las puertas del paraíso’ porque era coger un barco en Ibiza e ir a Formentera, que es un paraíso.

Este barco ya no navega, ¿no?

No, en el 95 dejó de operar y luego tristemente hubiera molado tenerlo en Ibiza expuesto en algún lado. Pero creo que lo desguazaron. Así que no, ya no existe.

En el caso de dos de vosotros, formasteis parte de las agrupaciones musicales de Estatuas de Sal y Projecte Mut. ¿Qué pasó con esos dos grupos?

Resumiré lo que sé. Igual no es apropiado que lo diga yo porque estuve en Estatuas de Sal 13 años y el grupo duró unos 20. Fue un grupo muy pionero en Ibiza. Fue el primer grupo un poco serio con el que ya salimos a la península, ganamos dos concursos a nivel nacional, publicamos discos con una multinacional, hicimos giras… La gente se lo hizo muy suyo y en Ibiza se nos recuerda un montón. De hecho en el último concierto, el de despedida, vinieron 6000 personas y quedó plasmado en un DVD en directo. Fue el germen de que nos conociéramos David, el cantante, y yo, para que después me propusiera formar Projecte Mut. Queríamos hacer algo más diferente, no tan cercano al rock, sino más tocando estilos como el folk o música de otros mundos y cantado en ibicenco. A partir de aquí también fuimos a Cataluña y allí la acogida fue brutal. Enseguida empezamos a sonar en todas las radios, tocamos en festivales y llegamos a ser la llamada ‘famosa canción del verano’ en TV3, que es la canción corporativa que ponen todo el verano. Fue una experiencia inolvidable y recogimos muy buenos frutos. Y por la misma inercia por la que formamos Projecte Mut para hacer algo diferente nace Joven Dolores. Somos culos inquietos en ese sentido.

¿Lo que hacéis ahora como Joven Dolores por qué no lo hacíais antes con Projecte Mut?

Porque llevábamos unos 14 años con Projecte Mut. Teníamos cinco discos de estudio editados. Fue un poco por respeto tanto al proyecto como al público. No queríamos desvirtuar lo que es porque aunque no esté activo, para nosotros Projecte Mut sigue vivo. No queríamos dar un giro tan grande con un proyecto tan bonito que nos había dado tantas alegrías. Quisimos dejar intactas las virtudes de Projecte Mut. Además, con Joven Dolores, que es el nuevo proyecto, sentimos que teníamos más libertad porque no estábamos sujetos a los sonidos, a la carrera, la trayectoria.

«Con Joven Dolores sentimos que teníamos más libertad»

Entiendo que todos los que estabais en Projecte Mut estáis ahora en Joven Dolores.

Bueno, de alguna manera sí. Projecte Mut era un proyecto que era muy de David y mío, de los dos, y luego llevábamos músicos de sesión en el directo. Pero es verdad que tanto el bajista como el batería de Joven Dolores ya nos acompañaron en el último tramo en directo de Projecte Mut, en Cataluña.

En abril de este año debutasteis con ‘Galopa los días’, vuestro primer disco como Joven Dolores. ¿Cómo fue la producción y la grabación del álbum?

David y yo somos los que componemos las canciones y escribimos las letras. Llevamos 18 años trabajando juntos en diferentes proyectos. Nos conocemos muy bien, quizá demasiado. Eso facilitó mucho a la hora de trabajar. Sabemos comunicarnos bien, lo que quiere cada uno y ponernos de acuerdo. Y si no lo estamos, siempre llegamos a un punto en común. Además, yo tengo un estudio de grabación en Ibiza donde produzco a otros artistas, pero también grabamos allí nuestros discos. Es todo muy fácil, lo hacemos todo como en casa. También nos gusta mucho trabajar el aspecto de la preproducción, es decir, llegar al estudio con unas maquetas muy elaboradas. Todo esto hace que el trabajo en estudio se nos haga ameno y estimulante.

Son 11 las canciones que completan vuestro trabajo discográfico. ¿Cuál es la que más os gusta o la que pensáis que es más representativa?

Es imposible.

Sé que es difícil. Casi como elegir entre once hijos. Pero siempre hay alguna canción que es más representativa.

Intuyo que a David la que más le hace tilín es ‘Monstruo’, que es la que cierra el disco. Y mi preferida es ‘Miedo a ganar’. Pero si tuviera que decir cuál es la canción más representativa del grupo creo que sería ‘Tocarte’, para mí. Por varias razones: la letra, el sonido, fue de las primeras que compusimos. Es ahí justamente donde queríamos plasmar esa imagen de Joven Dolores, la nueva banda.

¿Cómo fue en su día el recibimiento del disco y cómo sigue siendo todavía a día de hoy?

Es muy sorprendente para nosotros porque es un proyecto nuevo, empezamos de cero e imagino que el bagaje musical que llevamos con nuestros proyectos ayudan a que empecemos de cero, pero no tanto. Hemos notado sobre todo en los sitios donde ya hemos trabajado que la gente te sigue. Hagas lo que hagas, estés en el proyecto que estés, por un lado arrastras a esa gente. Luego, por otro, he notado que a través de las redes sociales mucha gente nos descubre. Es una alegría. Es una ventana que se abre no sólo a nivel español, sino al mundo entero. Un día me dio por mirar las estadísticas de Instagram. Vi que un 10% de nuestros seguidores eran de México, un 6% de Argentina, otro tanto por ciento venía de Ecuador y Venezuela. No teníamos unas expectativas tan altas. Pensábamos que todo sería más lento, más costoso y más difícil. Tenemos varios miles de seguidores en redes y no hace ni medio año que el grupo existe.

Supongo que tras haber superado las expectativas y estar sorprendidos con los resultados estaréis trabajando en un nuevo proyecto.

Sí. Ahora estamos más concentrados en la gira, tanto en los conciertos que tenemos cerrados para este 2019 como para los que vendrán en 2020. Asimismo tenemos en mente, a medio plazo, publicar nuevas canciones y nuevo disco. De hecho, a final de año habrá una sorpresa en formato de canción. Queremos mantener vivo el proyecto. Llevamos tres videoclips publicados en este corto periodo de tiempo. Queremos estar siempre activos y no tardaremos mucho en publicar nuevo álbum porque tenemos ganas de decir cosas y de expresarlas.

Este verano habéis iniciado una pequeña gira por España para presentar el disco. Una de las primeras paradas fue en la sala Luz de Gas, en Barcelona. ¿Cómo fue este concierto fuera de casa?

Tienes razón a medias. Es fuera de casa, pero es en casa. Nosotros, como decía, con Projecte Mut tocamos mucho por Cataluña y teníamos casa en Barcelona. Yo aún tengo esa casa, así que estoy camino entre Ibiza y Barcelona. Es casi nuestra segunda casa. Dio la casualidad de que el primer concierto en la península fuera en Barcelona, no fue premeditado. Nos sorprendió mucho la cantidad de gente que vino, incluso la recepción de los medios de comunicación. No podíamos tener un inicio de gira mejor, la verdad. También tenemos ganas de visitar todos los sitios que tenemos cerrados por el momento: Santiago, Zaragoza, Palma y Madrid. Pero vendrán más. Para 2020 haremos un segundo tramo de la gira por más ciudades.

¿Qué esperáis de lo que queda de gira y de las ciudades que os van a recibir próximamente?

Sobre todo, en la parte comercial, uno espera siempre que venga el mayor número de gente posible a verte a los conciertos. A nivel artístico, que es lo que más nos interesa, esperamos que la gente que venga a vernos se vaya con muy buen sabor de boca. Ya nos pasó en Barcelona: gente que ya te conocía, acompañantes, etc. Gente que luego te compra el disco o te pide una foto o un autógrafo. Esa conquista que nosotros tenemos que hacer como artistas del público, es decir, conquistar un poco su corazoncito. Eso es lo que más nos preocupa y lo que más esperamos: poder transmitir, comunicarnos y conectar con el público que venga a vernos.

Decías que habrá nuevas ciudades confirmadas. ¿Algo que puedas decir?

Ojalá te lo pudiera confirmar. Te puedo decir que tenemos como asignatura pendiente ir al sur de España. Estamos trabajando para poder visitar aunque sean dos o tres ciudades del sur. Estaremos por el norte, en Galicia, en la capital, Madrid, en la Islas, en Barcelona. Nos falta el sur. Bueno, el levante también nos gustaría. Es un poco lo que estamos intentando cerrar ahora mismo.

¿Tenéis pensado salir de las fronteras españolas con el disco?

Sí. Rotundamente sí. Es una cosa que nos apasiona. Cada vez más. Sobre todo viendo a gente que te responde desde el otro lado del charco. Nos hace mucha ilusión. No sabemos si será dentro de un año, de dos, de cinco o el mes que viene. En cualquier momento nos puede dar el venazo de cruzar el charco. El público americano es muy vehemente en cuanto a los grupos que les gusta. Es una cosa que queremos hacer, así que lo haremos en cuanto podamos.

En una palabra. Defíneme vuestra música. 

Se me ocurren dos. Pero te diré ‘emocionante’.

Dejo que me digas dos.

La otra era ‘diferente’.

Como has dicho primero «emocionante», sobreentiendo que sois más emocionantes que diferentes.

Sí. Somos más emocionantes que diferentes. Es más importante emocionar que ser diferentes. Hay cosas que son diferentes y si no emocionan, no sirven para nada. Es lo que buscamos, que nuestras canciones emocionen. Es nuestra máxima. Creo, también por los comentarios que recibimos, que así ha sido en el primer disco.

«Es más importante emocionar que ser diferentes»

Tras escuchar vuestra música, diría que hacéis un indie-rock cercano a otros grupos y artistas. Por ello, tengo curiosidad por saber quiénes son vuestros referentes.

Es curioso porque siempre que nos preguntan eso, no suele coincidir con los grupos a los que dicen que nos parecemos. Pero también es curioso porque esos grupos a lo mejor también tienen referentes muy parecidos a los que tengamos nosotros. Somos gente que escucha música de todo tipo. De hecho algunos de nosotros hemos tocado jazz, rock, música clásica y de todo tipo. ¿Como banda? Te diría que bebemos un poco de la música anglosajona de finales de los 80 y principios de los 90, como R.E.M. o U2. Son referencias como banda. Luego las referencias personales de cada uno son mucho más abstractas.

En vuestras letras utilizáis muchas metáforas. ¿En qué os basáis al componer?

Sobre todo en vivencias personales. Yo creo que es mejor escribir sobre algo que te ha pasado porque es más fácil transmitir lo que quieres transmitir. Pero a veces la ficción también te lleva a lugares muy interesantes. Sin embargo, componemos cosas que queremos decir y queremos expresar. Por ejemplo: la canción que da título al disco, ‘Galopa los días’, es una reflexión de lo que le pasa a muchas mujeres por desgracia hoy en día. No es que tengamos un componente social muy grande en nuestras letras, pero si lo tenemos en la cabeza, lo soltamos.

Entre vuestros temas más impactantes está ‘Optimista’ porque piensas que será una canción con una letra guay, pero te encuentras que es una paradoja. 

Sí. De hecho ahí está la gracia del nacimiento de esa canción porque David escribió la letra y no existía el estribillo. Sólo tenía las estrofas. Era todo como muy derrotista y «todo es una mierda», hablando claro. Entonces yo le añadí la letra del estribillo pensando: «Quizá podemos hacer la paradoja utilizando todas las estrofas de David, que son geniales». Me pareció una buena idea el decir que todo es una mierda, pero hay que seguir adelante. No podemos quedarnos en casa diciendo que todo es una mierda. Hay que seguir viviendo y hay que seguir haciendo cosas. Hay que seguir siendo optimista para cambiar esas cosas.

«No podemos quedarnos en casa diciendo que todo es una mierda»

El último videoclip que estrenasteis fue el de ‘Más palabras’. ¿Qué queréis transmitir en este videoclip?

Con el videoclip transmitir que la vida hay que vivirla, si tuviera que describírtelo yo en una frase corta. No puedes esperar a nada. Además, «toda la historia que escribí acordándome de ti», dice el estribillo. Quizás mejor no recordar ni escribir historias. Es mejor vivirlas en el momento y estar presentes. Es lo que a mi parecer transmite el videoclip.

Sois un grupo de Baleares, concretamente de Ibiza. ¿Es difícil salir a la península siendo un grupo relativamente nuevo?

Es difícil para cualquier isleño salir a buscarse la vida fuera. En Mallorca tal vez no ocurre porque hay universidad, pero en Menorca, Ibiza y Formentera hay mucho estudiante joven y hace vida fuera. Hay un coste en billetes de avión que un grupo o una banda que esté en la península seguramente no siente ese handicap. Pero no podemos quedarnos quietos. Seguramente tenemos que trabajar un poquito más que un grupo de la península para poder saltar el charco. Es así y lo tenemos que aceptar. Tal vez al vivir en una isla tenemos cierta creatividad que no tiene una persona que vive en una gran ciudad. Todo tiene sus pros y sus contras.

«Al vivir en una isla tenemos cierta creatividad que no tiene una persona que vive en una gran ciudad»

Para nosotros, la música es un lenguaje poderoso capaz de rescatarte. ¿Qué es la música para Joven Dolores?

La música para nosotros es nuestra vida en los sentidos pragmático, técnico y sentimental. La música nos da la vida, nos anima a tocar, a escribir las canciones, a ver cómo el público siente nuestras canciones. Lo vivimos y lo sentimos así y sino no estaríamos haciendo lo que estamos haciendo con toda la pasión que le ponemos.

Juan Carlos Piña

Palma de Mallorca, 1996. Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual. Aficionado a tocar el piano, a la fotografía y a viajar. ¿Música? ¡Sí, gracias!

Juan Carlos Piña

Juan Carlos Piña

Palma de Mallorca, 1996. Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual. Aficionado a tocar el piano, a la fotografía y a viajar. ¿Música? ¡Sí, gracias!

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