Andrés Martín: «Todo está relacionado y de alguna manera sigue el juego del metro»

Quién iba a imaginarse que un músico de metro pudiese sacar a la venta un disco propio con una de las mayores discográficas de este país. Ni en los mejores sueños de Andrés Martín estaba esta opción. Pero tras salir como ganador de esta edición de La Voz España, se le presentó la oportunidad y no la ha desaprovechado. Línea 10 es el nombre de su primer trabajo, un disco dedicado a su mayor amor: la música. Letras profundas acompañadas de su inseparable y querida guitarra, Andrés nos abre una puerta a sus mayores miedos y deseos. Hablamos con él sobre su experiencia en los andenes del metro, esta nueva etapa y lo que está por venir.

¿Cómo ha cambiado tu vida desde el primer momento en el que te subiste al escenario de la Voz?

Ha cambiado en muchos sentidos. En cuanto a la seguridad a la hora de cantar, estoy mucho más tranquilo, subo al escenario y siento la presión de tener que cantar, pero también sé que lo puedo hacer bien. Esa era mi gran duda de antes: sé que estoy subiendo a cantar, pero no sé cómo lo estoy haciendo. Y también el hecho de ser reconocido socialmente, en mi pueblo, en Madrid, entre el círculo de artistas… Es muy guay.

Has compartido tiempo con algunos de los artistas más importantes de la música internacional. ¿Qué te han aportado a lo largo de estos meses?

La verdad es que los cuatro coaches me han aportado una experiencia increíble porque con todos he tenido pequeños momentos y encuentros. Pero la verdad es que Pablo me ha dado el empujón que necesitaba y además está ahí sujetándome. No se ha ido, a día de hoy sigue ahí ayudándome. También me ha dado mucha locura; yo ya estaba loco por la música, pero con él ya he terminado de perder la cabeza.

Además, Pablo López fue tu propio coach. ¿Cómo te ha ayudado durante y justo al salir del programa?

Durante el programa ha sido confiando en mí mismo mucho más de lo que hago yo. De hecho, yo había veces que le decía: “Teniendo los compañeros que yo tengo, ¿por qué te quedas conmigo?”. Y él me respondía que todo tenía un por qué. Al haber salido él tiene una vida llena de cosas y yo le entiendo, pero en todo lo que puede él está detrás: pregunta a mi manager, se escuchó el disco antes de que saliese, me llamó un día cantando uno de mis temas… Me quedé totalmente en shock.

«El día que me quede sordo o mudo, pido que me quiten las pilas y ya está».

De hecho, un día compartisteis vagón y tocasteis algunas canciones en el metro. ¿Cómo fue la experiencia de llevar a Pablo a tu terreno personal?

Pues siendo sincero quería ser un poco malo con él. En el escenario me decía que estuviese tranquilo, como si no pasase nada. Está siempre la típica frase de “qué fácil es decirlo”. Entonces yo quería hacer lo mismo: le voy a llevar al metro y le voy a decir lo mismo, haber si lo consigue. Le puse un poco en esa tesitura y la verdad es que lo hizo igual de bien que en los escenarios, pero estaba un poco más cortado.

Te conocimos como “el músico callejero de La Voz” y ahora eres “la voz de los músicos callejeros”. ¿Cómo te sientes ante este cambio?

Me siento super agradecido y orgulloso. También responsable, porque se nos da muy poca visibilidad. Hay mucha gente que lo hace por ganarse la vida, pero otra mucha que lo hace por compartir música y poca gente valora eso. El tirarse tres o cuatro horas en el tren, cantando de manera altruista es muy merecedor de respeto, que muchas veces no se tenía ni eso con nosotros.

Tu primer disco, Línea 10, casualmente tiene 10 canciones. ¿Cómo ha sido el proceso de composición de estos temas?

La verdad es que ha sido una locura todo el proceso del disco. Surgió de madrugada: estaba un día a los dos y seis de la mañana y me vino la inspiración. Necesitaba un boli, pero mi pilló en mitad de la calle. Tuve que salir corriendo a mi casa y empecé a escribir como un loco. Las canciones han ido saliendo poco a poco; el proceso de creación de cada una ha sido muy distinto, No ha sido un proceso de quiero componer una canción y la acabo hoy, sino que un día se me ocurría la melodía, otro día se me ocurrían dos frases, otro la terminaba. O pasarme el caso como en la última canción, en la de ‘Me Enamoraste’, que compuse la melodía, saqué la letra, junté todo y se grabó en una misma mañana.

«El metro es un sitio hostil: hay gente que incluso te ataca diciendo que le molestas o que no sabes cantar».

¿Tuviste claro desde el primer momento que llamarías al disco Línea 10?

Pues realmente no. Yo en un principio tenía como proyecto, porque llevo escribiendo desde los 16, hacer un disco con algunas de las canciones que tuviese antiguas. De repente me vino esta idea de madrugada y dije, “si yo vengo del metro, ¿por qué no hago un disco por y para el metro?”. Y así fue como surgió el título de Línea 10. Todo está relacionado y de alguna manera sigue el juego del metro.

Fotografía: Paula Enríquez.

La música y el metro parece que son el punto de unión y de inspiración de este disco. Tú mismo lo presentas con la frase: “Próxima estación: música”. ¿Cómo has reflejado en tus letras todo lo que has vivido con ella?

Son letras que me han costado mucho, pero no al nivel de decir que son muy laboriosas y no se me ocurre nada, sino que me han costado escribirlas. He llorado, he roto muchos papeles… Pero sí que es cierto que estoy muy orgulloso de lo que ha salido al final. Son canciones que plasman a la perfección lo que yo quería decir. Tienen mensaje, una moraleja detrás, un por qué. No hay canción que esté vacía, no doy puntada sin hilo. Lo que realmente quiero hacer con este disco, aparte de entretener, es educar. La música educa mucho más de lo que nos creemos y ese es el objetivo de Línea 10.

¿Has sentido alguna vez la inspiración de estas canciones mientras estabas tocando en el metro?

Lo cierto es que “Pagado en felicidad” la empecé a componer en la estación de Batán. Estaba con un amigo y la compuse a partir de una rabieta que tuve con un vigilante de seguridad. Empecé con la frase “ahora que vienes a sacarme y que yo vuelo en libertad”, como diciendo ahora que ya puedo tocar en libertad donde quiera, venme a decir algo. El resto las he compuesto en momentos en los que me encontraba cómodo o muy roto por dentro. Cuando estoy agotado la cabeza se me activa.

Abres el disco con ‘Entrañable guerra’. ¿Así es como definirías todos estos años cantando entre andenes y pasajeros?

Pues sí, porque tocar en el metro es realmente una guerra. Es un sitio hostil: hay gente que incluso te ataca diciendo que le molestas o que no sabes cantar. Pero ahora que ya he salido de esa batalla me doy cuenta de que lo echo de menos. Es raro no estar en el metro o algo tan simple como levantarme y tener la rutina de coger el bus, bajarme a por un café y entrar en el metro.

¿Volverías dentro de unos años a tocar en la Línea 10?

Por supuesto, lo tengo claro. Ya no digo dentro de años, sino de hacer alguna que otra escapada de dos o tres estaciones. Es muy necesario para mí.

¿Has tenido artistas que te han inspirado en el disco o en los que tú te ves reflejado a la hora de componer?

Este disco creo que es una mezcla rara entre Ed Sheeran y Pablo López. Ahora mismo son mi top 1 en cuanto a artistas. Me parecen genios en todos los aspectos. Pensé que, si uno era un genio en inglés y el otro en español, ¿por qué no coger la genialidad del español y meterle la genialidad del inglés? Son “cocos”, no se les agotan las ideas. Pueden sacar un disco y mientras están haciendo la promoción sacar otro. El ejemplo es Ed Sheeran, que en su último disco está compuesto solamente de colaboraciones con otros artistas. Parece que ya va sobrado de música. Les he tenido como inspiración a ambos y he intentado llegar a su a altura.

¿Tienes pensado hacer alguna gira de conciertos?

La verdad es que sí. Estamos pensando en gira, pero lo que pasa es que estamos en verano y es bastante complicado para mirar fechas. Ahora ya sería más tema de festivales y yo sí que es cierto que he llegado un poco tarde. Hemos estado mirando fechas, pero era todo muy precipitado. Acabo de salir del programa y creo que hemos hecho un grandísimo trabajo grabando el disco en tan poco tiempo. Por la parte de marketing y promoción se está haciendo también muy bien y rápido, dándole mucha visibilidad. Pero el problema del verano es que la gente sale de la ciudad y nosotros los artistas necesitamos a la gente. Por eso la gira empezará seguramente después de verano, cuando la gente ya vuelva a casa.

Para nosotros, la música es un lenguaje poderoso capaz de rescatarte, ¿Qué es para ti la música?

Para mí la música es sinónimo completo y absoluto de vida. Es mi comida, es el aire, es mi casa, mi novia, mi familia: lo es todo. No soy capaz de vivir sin ella. El día que me quede sordo o mudo, pido que me quiten las pilas y ya está.

Melómana compulsiva y en proceso de ser periodista. Madrid es mi ciudad natal, pero actualmente vivo en Terrassa mientras estudio en la Universitat Autònoma de Barcelona. Mi afición favorita es descubrir nueva música, recomendársela a mis amigos y no parar hasta que se la sepan de memoria. El resto del tiempo juego al waterpolo y veo series en Netflix.

Elia Montoya

Melómana compulsiva y en proceso de ser periodista. Madrid es mi ciudad natal, pero actualmente vivo en Terrassa mientras estudio en la Universitat Autònoma de Barcelona. Mi afición favorita es descubrir nueva música, recomendársela a mis amigos y no parar hasta que se la sepan de memoria. El resto del tiempo juego al waterpolo y veo series en Netflix.

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