“El camino que no me llevó a Roma”, el segundo trabajo de Bely Basarte

Bely Basarte publica su segundo álbum de estudio,

Bely Basarte publica este viernes su segundo álbum de estudio, “El camino que no me llevó a Roma”, que supone un cambio en su carrera. De este modo, presenta un sonido más maduro y fruto de experimentaciones musicales, emociones extremas y el proceso entre cada una de ellas.

Cada tema de este nuevo álbum refleja una etapa de la vida y, por ello, la música de esta joven artista remueve las entrañas de su público. Además, la calidad de su debut, “Desde mi otro cuarto”, sigue creciendo con una impecable producción conjunta con GARABATTO, arreglos de Alberto Torres y masterización de PMPSounds.

Año y medio de esfuerzo ha dado como resultado algunas de las canciones más personales y crudas que ha escrito nunca, ha expresado, pues todas ellas llevan su firma. También ha contado con Juancho Marqués, Paco Salazar, Óscar Ferrer (Varry Brava), Andrés Suárez y GOMZ para terminar de completar la composición.

“TENÍA EL CORAZÓN DESTROZADO, UNA CASA NUEVA Y MI GUITARRA DE SIEMPRE. COMO SI DE UNA TERAPIA SE TRATASE, MIS HERIDAS FUERON CURANDO CON CADA TEMA. LAS NUEVAS COMPOSICIONES SE IBAN ORDENANDO EN UN SENTIDO CASI CRONOLÓGICO. OBSERVÉ QUE DESCRIBÍAN LAS DISTINTAS FASES EN LA BÚSQUEDA DE UN NUEVO ‘YO’ QUE TENÍA QUE DEJAR ATRÁS LA ETAPA MÁS FELIZ Y AL MISMO TIEMPO DOLOROSA QUE HABÍA VIVIDO”

Una estética muy personal con elementos recurrentes -decoraciones antiguas, flores, cristales y colores pastel- junto a la gran diversidad de estilos que abarca hacen de “El camino que no me llevó a Roma” una experiencia musical que no dejará indiferente a nadie. Con este disco, Bely Basarte describe una relación que fue creciendo pero que no culminó en amor. A partir de estas once composiciones desanda un camino para recuperarse a sí misma, tras una ruptura y una metamorfosis personal.

Con el estreno oficial, además, ha completado en su canal de YouTube la serie de videolyrics de las 11 canciones. Cada visual respeta el concepto del proyecto con una estética personalizada para cada canción y mantiene una transcripción de la letra en forma de subtítulos.

“El camino que no me llevó a Roma”, paso a paso

“Me apetecía experimentar y huir del pop convencional. En el estudio de grabación, quise partir de instrumentos en vivo e ir añadiendo capas de electrónica; buscaba un sonido nuevo, más evocador y complejo”, escribía Bely Basarte en sus redes sociales. Para demostrar esta evolución personal y musical, “I. Roma” fue elegida como carta de presentación de su segundo disco. Así, el camino empieza describiendo un amor sano del que nadie quiere huir.

II. I love you” fue la primera que trabajó junto al productor, dando el primer paso hacia ese aire electrónico que buscaba. Una canción a las puertas de un inevitable final del que no hay quien no salga herido. Sin duda, destaca por su particular sonoridad. “Hay decisiones que se nos dan tomadas, no siempre queremos lo que es mejor para nosotros y no siempre lo que debemos hacer es lo que más queremos”, es el significado tras “III. Espiral”. Una producción mucho más minimalista y llena de silencios, crea un ambiente enigmático para lanzar un mensaje a la sociedad: a veces entramos en una espiral y dejamos de pensar en lo que de verdad importa.

Este segundo trabajo cuenta también con temas más acústicos e instrumentales y “IV. Tienes decidido, a pesar de todo, irte” es la primera prueba de ello. Es una melodía prácticamente entera junto con murmullos de fondo e incluye parte musical de “Flores y vino“. Se trata de un crossfade que conecta a la perfección “Espiral” con el siguiente tema, “V. Me va a doler“, oficialmente el segundo sencillo, que recoge todas las malas experiencias para llegar hasta un aprendizaje emocional necesario. Tras una instrumental alegre y acelerada, se esconde una letra muy personal en la que su autora se prepara para afrontar sus sentimientos en busca de la esperanza.

VI. C’est la vie” está siendo uno de los temas más aclamados por sus seguidores, por una peculiar base rítmica, una voz aireada y unos versos en francés que hablan de la victoria como sinónimo de perder. “Te aseguras de que no me quede alcohol para sanarme las heridas que te quedan por abrir” o “me jodiste mis canciones favoritas” son algunas de sus frases más icónicas. La única colaboración del disco llega con “VII. Acércate” y el rap de Natos y Waor, construyendo, así, una instrumental muy característica. “Acércate a mi voz” para conocer qué me ha hecho terminar aquí, que la “tortura es no sentir y no el dolor“.

VIII. Que ni para odiarle se me da licencia” es la canción más corta del disco. Una llamada de teléfono sin respuesta y un mensaje en el buzón de voz. La autora espera, con este interludio, que todo vuelva, pero el silencio evidencia que todo terminó. Los gatos maullando despiden esta historia para continuar “IX. Sin venganza“, como el próximo tema. En él, Bely dice que ese amor desde lejos quema y ella, que ya ha conseguido liberarse de ese falso calor, pide que no vuelva jamás.

Uno de los temas más impactantes musicalmente, “X. Flores y vino“, combina una voz susurrada, guitarras flamencas, sonidos latinos y efectos especiales completamente envolventes. Se trata de una nana para quien ha derramado su última lágrima, porque ha llegado el momento de olvidar el dolor y resurgir de las cenizas.

Haciendo referencia a uno de los lugares más emblemáticos de la capital italiana, el guardián del cielo es el encargado de cerrar el segundo disco de la madrileña. “XI. San Pedro” habla de su ‘yo’ de ayer, una vez superado el dolor, para afirmar que está en paz consigo misma a pesar de los rotos y descosidos. “Distingo las sombras más claro, revivo los sueños dormidos y veo que las cicatrices se curan cuando respiro“. Ha vivido y ha salido todo lo ilesa posible, como plasma en el álbum completo que, ahora, es ya una realidad.

El nuevo trabajo discográfico de Bely Basarte, “El camino que no me llevó a Roma“, ya está disponible en todas las plataformas digitales: