Ed Sheeran regresa a Barcelona tras dos años de espera

Ed Sheeran regresaba a España, concretamente al Estadi Olímpic Lluís Companys de Barcelona, para presentar 'Divide' al público español.
Ed Sheeran regresaba a España, concretamente al Estadi Olímpic Lluís Companys de Barcelona, para presentar 'Divide' al público español.

2017. Un día de Marzo. Once de la mañana. Avalancha en las redes sociales, sobre todo Twitter. Quejas a Live Nation, reclamaciones a Ticketmaster. Potente Indignación popular a causa de las entradas agotadas en una hora para el concierto de Ed Sheeran en el Palau Sant Jordi, el cual cuenta con un aforo de 17.000 espectadores.

Las más de 5.000 personas que se quedaron sin la oportunidad de ver al pelirrojo más querido a nivel internacional, no se esperaban que, dos años después volviera a la capital catalana y en un recinto más grande. El mismo día que el artista dio la noticia en sus redes, las plataformas de venta de entradas decidieron que los tickets fueran nominales, y aumentar las posibilidades de compra ofreciendo alrededor de 55.500.
Como siempre, las puertas de acceso al estadio tienen una larga cola delante. Los tapones de las botellas se empiezan a amontonar en el suelo de piedra. Al entrar,  la mirada suele ir directo a la pista, o como lo denominan algunos, el sitio de oro y a la vez el más caro. Una hora antes del concierto está bastante llena y la mayoría de las miradas apuntan al escenario. En este se encuentra James Bay, y detrás de él, en la pantalla, está reflejado su rostro, acariciado por los últimos reflejos del día. Sus idílicas canciones como Let it go son la apertura para el terremoto que se avecina una hora después de una hora después.
Con la típica camiseta blanca y el pantalón dado de sí, Ed se para frente al mundo con una sonrisa mientras se oyen los primeros acordes de Castle on the Hill. El integrante de los que parecen ser las nuevas leyendas británicas de la nueva era musical, interpretó durante casi dos horas 18 joyas creadas por él, y una con colaboración de su antecesor, Justin Bieber. Él solo hizo un show admirable delante del recinto con más capacidad de Barcelona, Estadi Olímpic Lluís Companys, un par de guitarras con el símbolo de la división en honor a su álbum, y unos agudos vocales que dejaron temblando y al borde de lagrimas a gran parte del público.
Podríamos hablar de su increíble interacción con el público, el cariño y las bromas que emanaban de ese escenario al terminar cada canción, pidiendo silencio, gritos, y coros de fondo en muchas canciones como Thinking out Loud, donde todo el aforo se unió en ese agudo al final de la canción.
Podemos destacar también del temblor del suelo al combinar las notas salvajes de guitarra en cada canción, haciendo especial hincapié en la antepenúltima canción Sing, donde el público no vio otra opción que saltar y hacer el coro “Ooh oh oh oh oooho”. Quizás se disfrutó tanto dado que el propio cantante dijo que seria la última canción, antes de empezar con el rap, muy presente en la noche también. Pero, al ser la de antes Barcelona, es muy posible que la audiencia le creyera y al bajar del escenario dieran el concierto por terminado. No obstante, y como era de esperar, era una simple broma más del cantautor pelirrojo. Unos minutos después finalizó su show con la mítica Shape of you y cerró la noche con los ojos cerrados y multiplicados en las imágenes de su pantalla, la cual goza de un montaje audiovisual con un efecto caleidoscópico, cantando You need me, I don’t need you. 
Todos estos ítemes son importantes y característicos de Ed Sheeran, pero son algo que todo fan se puede encontrar en sus conciertos si tiene la oportunidad de ir a alguno. La trayectoria de este artista viene de mucho antes. “Es realmente increíble, hace diez años toqué en Londres para unas cinco personas, and now I’m here. Y es que la historia de Ed viene de mucho tiempo a atrás. En su canción también interpretada anoche, Photograph, se puede ver como el pequeño adolescente pecoso tocaba en las calles para ganar algo de dinero con una guitarra y su voz hoy aclamada por todos. ¿Qué será que la mayoría de famosos con un talento descomunal, al mirar su biografía, vemos unos comienzos tan duros?
Además de ese comienzo a lo Justin Bieber, Ed siempre ha tenido según muchos críticos o periodistas el talón de Aquiles del físico. Al parecer, con su talento y las oportunidades que ha gozado, ha sido más que suficiente para llegar a la posición en la que está ahora, donde es aclamado hasta por Ron Wood de Rolling Stones, pero ha tenido que soportar a veces comentarios sobre la suerte que ha tenido en tener tanto éxito entre las adolescentes a pesar de no tener un físico espectacular. La mezcla armónica de su voz con la guitarra y el buen rollo hacia el público han hecho que este muchacho de 28 años lleve ya tres álbumes con símbolos de matemáticas con sus respectivos tours mundiales.
Nací entre vinilos y ahora no hay otra cosa que me guste más que hablar de música. Descubrí lo que era vivir un concierto con 8 años y nada más y nada menos que con Mick Jagger frente al micrófono. El rock y puede que algo más me ha educado de la forma más cruel y a la vez eficaz que se puede experimentar. Estudio periodismo porque creo que todas las historias detrás de una canción merecen ser conocidas. Me llamo María en realidad, pero si Freddie Mercury se puso pseudónimo, ¿Por qué no yo?

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