Contrapunto: la complicidad y la música de toda una vida

Iván Ferreiro y Zahara. Fotografía: Andrea Seco

La complicidad es algo que si en el ámbito personal, es difícil de conseguir, en lo musical va mucho más allá. No se trata sólo de que las voces empasten o que haya química entre los artistas. Es una suma de conjuntos que hacen que estos se conviertan en uno solo. Eso es lo pasó el viernes noche en el Pabellón 5 de IFEMA. 

Iván Ferreiro (Vigo, 1970) y Zahara (Úbeda, 1983) son dos de los músicos más importantes del panorama indie nacional. Contrapunto fue una noche de única ocasión en la que se unieron cerca de 7.000 personas para recordar los grandes hitos del pop independiente de ambos, y darle un último adiós a Ferreiro antes de su anunciado descanso de dos años.

Conexión estrafalaria a golpe de amistad

Alternando repertorio, en dúo o con invitados especiales, dieciséis minutos pasados las nueve de la noche, un juego de luces preparaba en acción la futura complicidad allegada. Una Zahara emocional, enfundada en un traje rojo de lentejuelas y con una guitarra acústica, versionaba al vigués con ‘Canciones para el tiempo y la distancia’. “La última vez que canté esta canción fue hace unos 13 años en la sala Búho Real” comentó la artista. A continuación entraba en escena un Ivan Ferreiro con sus gafas, pantalones negros y una camiseta con el nombre del cortometraje Who the fuck is el solitario? Pero desde luego, para su última noche no podría estar mejor acompañado.

Xavi Molero y Ricky Falker (Egon Soda), Miren Iza (Tulsa), Fon Román (Los Piratas), Pucho (Vetusta Morla) y Dani Martín fueron algunos de los artistas que se sumaron a esa noche donde se sembraba la intensidad, el desparpajo y la admiración mutua.

Iván Ferreiro. Fotografía: Andrea Seco
Zahara. Fotografía: Andrea Seco

Con una potente escenografía, juegos de luces y un amplio aforo dónde había casi espacio para correr, el público estallaba cuando comenzaban las notas de ‘El Frío’ de Zahara, ‘Ciudadano A’ a dúo o ‘Fecha Caducada, con Ferreiro y Fon Román. “Me encantaría presentar a mi hermano de Los Piratas”, dijo presentando al último mencionado”. Canciones de álbumes como La fabulosa historia de…. (2009), Canciones para el tiempo y la distancia (2005) o Astronauta (2018) que en boca del otro, sonaron tan bien que nadie hubiera dicho que no eran propias. 

Pero lo peor entre tantas buenas canciones fue el sonido proporcionado por el pabellón. La acústica ofrecida no hizo justicia a los arreglos como los de ‘Tupolev’ en los que un Iván Ferreiro cantaba con un sonido acoplado detrás. Aún así, la noche no se vio apagada por este hecho sino que fue en total in crescendo. Las dos bandas de los respectivos artistas se sumaron para ofrecer el lado más de psicodélico de ‘Tu me llevas’ que, cantado por Zahara y con Martí Perarnau IV ofrecieron una larga introducción y una baile terapéutico que dejó a la artista como nueva. 

La conexión más fructífera de la jijense y el gallego se vio en ‘Años 80’, ‘Una inquietud persigue mi alma’ o ‘Pensamiento circular’. Tulsa o Miren Iza  y Zahara encandilaron al público con ‘El Diluvio Universal’, mientras que con Pucho, se marcó un bonito baile en pareja al ritmo de ‘Big Bang’. Dani Martín y los dos protagonistas de la noche interpretaron ‘El Equilibrio Es Imposible’ y Ferreiro y a su excompañero en Los Piratas, Fon Román tocaron ‘Fecha caducada’. 

Dani Martín y Zahara. Fotografía: Andrea Seco

Dos horas y cuarenta minutos después de comenzar y con 27 cortes detrás, la velada finalizó con ’Turnedo’ o mejor dicho, un bonus track de improvisación que terminó con el hito de Ferreiro. Una gran despedida para un concierto de sensaciones estratosféricas.

A casi las doce de la noche el Pabellón 5 cerraba sus puertas con una sonrisa en cada uno de los asistentes. Siete mil personas conscientes que la complicidad y la emoción artística que se acaba de vivir en es escenario no se podían describir. Simplemente había que vivirlo.

Galería de imágenes – Contra punto – Iván Ferreiro & Zahara

Elena López
Si no estoy escuchando música, estoy en Twitter o viendo series. O a lo mejor todo a la vez. Escribo y pienso mucho.