Cepeda siempre estará “Con los pies en el suelo”

Cepeda presenta

“No sé si callar y ser un hombre muerto. De esos que se guardan las palabras para adentro”. Con esta frase tan directa y, curiosamente, que implica tantas indirectas implícitas, abre Cepeda su segundo disco. Con los pies en el suelo es una declaración de intenciones en toda regla, desde la primera hasta la última canción. 12 temas que nos llevan por un viaje repleto de sentimientos, géneros y sonidos diferentes.

A lo largo de los 41 minutos que dura el álbum, Cepeda deja claro que no se ha callado nada. Él siempre ha ido con las palabras por delante, sin censura. Si esto le ha traído problemas, ya le da igual. Él sigue “con los pies en el suelo”, sin perder de vista su verdadero objetivo: disfrutar y hacer disfrutar a sus fans con su música.

 

Mismas fórmulas, pero nuevos sonidos

Gracias al lanzamiento de sus tres primeros singles para este trabajo, podíamos intuir por dónde iba a continuar su carrera musical. “Gentleman”, “Si tú existieras” y “Da Media Vuelta” dieron las primeras pistas de la combinación entre emoción y locura que nos guardaba.

La lucha contra el bullying, el amor y el desamor en una relación, la ignorancia de los denominados “haters” de las redes sociales o las traiciones e infidelidades de ciertas personas son solo alguno de los temas que Cepeda explora en su nuevo trabajo. No solo es llamativo esta variedad de enfoques en sus letras, sino la variedad de instrumentos y sonidos que ha introducido en él. Las potentes guitarras y baterías predominaron en sus Principios y Nuestros Principios. Su primer álbum fue lanzado tanto en edición normal como deluxe y en él el pop-rock destacaba sobre el resto de géneros.

En Con los pies en el suelo ha continuado por esta estela sonora, como la canalla y al más puro estilo de el Canto del Loco “La Novia de Rubén”. También ha experimentado con distintas y nuevas combinaciones, como las cuerdas y el piano en temas como “Acordes Menores” o una especie de pop-folk en “Desayuno con Diamantes”. Su peculiar voz rasgada está potenciada en estribillos como el de “Antípoda” o “Sirenas”. Pero también ha optado por dar un toque más suave y dulce en “Pegadita”, uno de los temas más sorprendentes del disco.

Siempre muy bien acompañado

Tal y como ocurrió en sus Principios, la producción de este nuevo disco ha ido a cargo de David Santisteban. Además, también ha participado en muchos de los procesos de composición de las letras. Si hay una de las cosas por las que se define Cepeda es saber cómo componer sus propias canciones y rodearse bien de sus compañeros de profesión. Tanto es así que ha introducido dos nuevas colaboraciones en este proyecto. Tras el gran resultado de su dúo en “Tal como eres”, el artista ha vuelto a unir fuerzas con David Otero en “2007”.

Funambulista es el otro artista con el que ha querido trabajar en este disco. “Salí a buscarte” es esa historia de amor con la que muchas personas se han podido sentir identificadas alguna vez en su vida.

Así es como Cepeda ha expresado todos y cada uno de sus sentimientos al mundo exterior. Sin dejarse nada dentro, sin ocultar sus intenciones. Y sin ningún tipo de miedo. Una declaración como: “Este es Cepeda. Este soy yo. Si no te gusto, pues me da igual. Yo sé que hay gente a la que sí y esa es la que verdaderamente me va a empujar hacia adelante”. No hay mejor manera de explicarlo mejor que con sus dos últimos versos: “No vuelvas más, que yo ya no sé inventarme otro final”.

Melómana compulsiva y en proceso de ser periodista. Madrid es mi ciudad natal, pero actualmente vivo en Terrassa mientras estudio en la Universitat Autònoma de Barcelona. Mi afición favorita es descubrir nueva música, recomendársela a mis amigos y no parar hasta que se la sepan de memoria. El resto del tiempo juego al waterpolo y veo series en Netflix.