Ana Guerra ilumina con “La luz del martes”

La luz del martes, Ana Guerra

Ana Guerra, que en este 2021 había compartido con David Otero su “Peter Pan” y lanzado junto a Disney el tema “Tu amor es la guía“, sigue soñando a través de la música y las canciones para lograr emocionar con su segundo álbum de estudio. La canaria acaba de lanzar “La luz del martes“, un proyecto en el que ha conectado consigo misma y ha elegido el camino que quiere seguir.

La artista ha contado que empezó desde cero un proyecto que ya tenía a medias para descubrir verdaderamente quién era en forma de canciones. Después de una extensa escucha de un ‘Unikornio‘ todavía inédito, las composiciones del malagueño la inspiraron para sentarse al piano durante horas y cambiar de rumbo en su trayectoria discográfica.

A partir de ahora, la artista brilla con luz propia y afirma seguir su calendario personal: “No me hace falta que pares el tiempo porque para mí siempre es martes”. Es más, con el estreno de su segundo trabajo agradecía, en un post de Instagram, a todos los que han formado parte de él y escribía “bendito salto al vacío aquel Martes 13 de octubre de 2020 en el que decidí conectar el cable de mi cabeza con el cable de mi corazón y en el que me sentí iluminada por la luz más cegadora que he visto nunca, la verdad”.

De hecho, la canaria ha descrito el proceso de creación de su nuevo disco como la cicatrización de varias heridas. Y, especialmente, concluía que “la herida se empieza a cerrar cuando ves a alguien el público cantándola”. Todas estas historias también se encuentran en el disco pues, su formato físico, incluye 12 QRs en los que Ana las descubre a sus seguidores en pequeños documentales.

Ana Guerra ha trabajado en todas sus canciones con David Santisteban a los mandos de la producción, quien, además, ha formado parte imprescindible del proceso de composición en muchos de los temas. Por ello, “La luz del martes” prioriza la voz sobre una melodía pop tan clásica como impecable, que se aleja del género poco afianzado de su primera “Reflexión“.

“La luz del martes”, un antes y después

Esta nueva era de crecimiento personal se construye a base de otras verdades y un viaje que abraza las sombras para convertirlas en luz. “Mírame ahora“, escrita junto a Alfonso Pérez, Kai Etxaniz y David Santisteban, es el primer corte del segundo disco de Ana Guerra. En él habla de cuán difícil fue olvidar a la otra persona y cómo ahora alza la cabeza con orgullo y perdón. “Luciendo mis cicatrices con la calma del que vive“, canta en un gran despliegue vocal.

Ahora dime cuánto cuesta intentarnos por segunda vez” es la petición que hace la artista envuelta en sus recuerdos y confiando en el tiempo por ese segundo intento. En coautoría con Ainoa Buitrago, alega que eran tan “Diferentes” al resto como para superar incluso las ausencias y los días largos. Sin abandonar un compás rítmico, la artista hace nuevos “Planes” mucho más melódicos. Esta composición junto a Andrés Ceballos (DVICIO), David Otero y David Santisteban alude a los errores y la confusión que terminó siendo un espacio en blanco. “Después de tanto ver llover bajo el mismo techo nuestra gotera se hizo un mar y secan las lágrimas en mi papel porque al decir te quiero mi voz se vuelve a enmudecer“.

El primer adelanto de “La luz del martes” ya denotaba siendo un solo sencillo el paso a una nueva etapa en la trayectoria profesional de Guerra. Y es que “Tik tak” trajo consigo un sonido nuevo, mucho más orgánico, y un mayor grado de madurez narrativa. “Tres vueltas al mundo y casi dos ríos ardiendo en llamas” suceden en “Me sobra el cuerpo“. De la mano de Gonzalo HermidaKai Etxaniz, este tema regresa a la calma y, a su vez, aparece la sensualidad perdida entre dos cuerpos.

Seis” fue la canción que impulsó a la artista a lo nuevo. Nacida junto al piano y terminada con Santisteban, este segundo single brilla gracias a frases como “fuimos tan increíbles pero tan cobardes, tan impacientes como sopla el viento; tú como un niño que juega con fuego sin temor a incendios“. También repite como directora del videoclip Julia R. De Haro, esta vez con un visual acústico y minimalista en el que encontramos un piano rodeado de humo y numerosas bombillas que crean un clima completamente emotivo.

Cuando eran míos” surge de un trabajo conjunto con Mapache (Juan Pablo IsazaNicolás GonzálezPablo Benito) y Alberto Hernández y narra una oportunidad perdida, el fin de un enamoramiento que quizás siempre fue unidireccional y una despedida al son de la guitarra. “Si para siempre es poco tiempo contigo, cómo podré conformarme con no tenerte jamás“. Contrariamente, la alegría y sus promesas de sentir llegan con “Cita previa“. Las segundas voces creando un coro épico hacen que los versos de Ana GuerraDavid Santisteban Kai Etxaniz crezcan con el enérgico “sentirnos de los pies hasta la cabeza, mordernos las distancias, romper las reglas…“.

Los efectos de postproducción y los silencios son claves en “Ya no recuerdo“, una balada pop que presenta incontables idas y venidas de dos partes que se dedicaban demasiado a lanzar señales infinitas que no supieron interpretarse mutuamente en un punto común.  Fernando Boix, Marc Montserrat y Pedro Elipe se unen a la tinerfeña sobre el papel: “No pienses que no me cuesta soñar contigo sin ti, tener que buscar respuestas cuando tú no estás aquí“.

Di que sí” es la canción más lenta y “desnuda” del disco. El piano y los violines narran una historia de cuento, un sueño compartido entre Alice y el Sombrerero. “Nadie me ha mirado como miras tú, nadie me ha escuchado con la piel” recuerda un amor que fue único y que, aunque jamás volverá a ser, nadie igualará su excepcionalidad. Así suena la nostálgica y esperada unión de Iván Herzog y Ana Guerra.

El tempo de “La luz del martes” vuelve a subir con una de las canciones más especiales que la artista ha compuesto (junto a Hermida Etxaniz). “Qué sabrán” fue el tercer adelanto esta misma semana y vino acompañado de un reivindicativo grito de libertad. “Si dicen que este amor es delincuente, no saben de amor“. También, contó con un videoclip dirigido por Salva Musté, en el que han participado Carla Antonelli, José Perea, Nerea Flores, Venedita Von Däsh, Lamoth Evangelista (Mother of queer), Melissa Meseguer y Marcus Massalami.

La última canción del álbum surge, de nuevo, del puño y letra de David y Kai. “Sabiéndonos” es una declaración de intenciones que inicia el antes y después en la carrera de la artista. “Quiero perder velocidad, respirar, bajar altura, para no ser una más en medio de esta locura; para no quedarme dormida ni dentro de un sueño escondida“. En ella, confía en esa mano que no se aleja, que sostiene la mirada y sabe pulsar la tecla correcta.

El segundo trabajo discográfico de Ana Guerra, “La luz del martes“, ya está disponible en todas las plataformas digitales: